El pasado 3 de mayo finalizó la edición de 2026 de Auto China, tras diez días frenéticos en las que tanto marcas asiáticas como occidentales que buscan ampliar su presencia en la República Popular presentaron novedades y planes de expansión aprovechando esta cita internacional que ha acaparado la atención de todo el mundo de la automoción, como en su día lo hicieran el Salón de Ginebra o el de Detroit.
‘Joint ventures’ de las europeas
En este contexto, Peugeot aprovechó para anunciar su vuelta al país oriental de la mano de Dongfeng, con una gama de grandes berlinas y SUV desarrollados de forma conjunta y fabricados en Wuhan para el mercado de ese país, así como para su exportación al resto de mercados internacionales, como parte del plan de crecimiento de la marca. Como adelanto, presentó dos prototipos que prefiguran esta nueva serie, denominados Concept 6 y Concept 8, los cuales «conjugan el diseño francés felino y el placer de conducir con tecnologías eléctricas e inteligentes líderes a nivel mundial, tanto para China como para nuestro mercado global», tal y como afirmó el director general de la firma, Alain Favey, quien añadió que China es un motor fundamental de nuestra transformación global, especialmente en materia de electrificación, innovación y posicionamiento.
Pero no fue la única marca que considera al territorio un motor importante para su desarrollo, sino que también Hyundai compartió una ambiciosa hoja de ruta en la que apunta al lanzamiento de 20 nuevos modelos en el país durante los próximos cinco años, incluyendo vehículos eléctricos y de autonomía extendida, bajo su estrategia 'En China, para China, hacia el mundo'. Y es que, junto a BAIC, han comprometido una inversión conjunta de 8.000 millones de yuanes (1.003,92 millones de euros) en su empresa conjunta, Beijing Hyundai, bajo un acuerdo alcanzado en diciembre de 2024. El primero de los modelos será el Ioniq V, al que seguirá un nuevo SUV previsto para la primera mitad de 2027.
Posteriormente, ampliará su presencia en los segmentos medio y grande. Mediante esta estrategia, la compañía se propone alcanzar unas ventas anuales de 500.000 unidades, apoyándose en el impulso del mercado chino y en el crecimiento de sus oportunidades de exportación.
En el caso de Volkswagen, en el marco de su plan 'En China, para China', con el que busca adaptar rápidamente su oferta a las preferencias del mercado chino a través de la mayor ofensiva de producto electrificado de su historia, con más de 20 modelos en 2026 y lanzamientos continuos
—aproximadamente uno cada dos semanas—, apoyados en alianzas locales, nuevas arquitecturas tecnológicas y marcas específicas para el país. Además, el grupo apuesta por integrar tecnologías avanzadas como sistemas de conducción asistida, inteligencia artificial y software propio.
También su filial Audi profundizará su alianza con Saic, tal y como anunciaron durante el evento, para desarrollar nuevas generaciones de modelos bajo su joint venture en China, con cuatro lanzamientos previstos en los próximos años. También crearán un centro de innovación y tecnología en Shanghái.
Otra premium que dio a conocer sus planes fue Mercedes, que planea renovar su gama en la República Popular con siete nuevos modelos para el próximo año, añadiendo el despliegue de sistemas avanzados de asistencia a la conducción co-desarrollados con la empresa Momenta. Como avance, presentó un nuevo GLC eléctrico con dos versiones para mercado chino.
Las firmas locales
No obstante, por supuesto, las protagonistas del Salón del Automóvil de Pekín fueron las propias marcas del país, quienes se inclinaron por mostrar todo su potencial tecnológico. Por ejemplo, BYD compartió su apuesta por la recarga rápida como estrategia para mantener su estatus de líder de ventas en el territorio y enfrentar el estancamiento de la demanda, que ya ha causado siete meses consecutivos de caída en sus matriculaciones nacionales y la primera anual. Para revertir este efecto, su presidenta, Stella Li, explicó que la entidad está equipando más modelos con baterías de carga ultrarrápida, que pueden llenarse del 20% al 97% en menos de 12 minutos, incluso a -20 grados y ofrecer una autonomía de 777 kilómetros. De esta manera, esperan captar a potenciales clientes que dudan en pasar al eléctrico. Como parte de ese impulso, el fabricante planea construir unas 20.000 estaciones de carga flash en China y 6.000 en el extranjero durante los próximos 12 meses.
Otras se inclinaron por los vehículos autónomos, como Geely, Xpeng o Changan. En el caso de la primera, presentó su robotaxi Eva Cab, construido por Caocao, filial del grupo dedicada a este tipo de transporte. El CEO de esta, Gong Xin, explicó que la primera fase de su lanzamiento comenzará a partir de 2027 con una versión personalizada para Abu Dabi, Hong Kong y cinco ciudades de China continental, para extenderse a gran escala en 2028 y ampliar la flota a 100.000 unidades para 2030. Además, Geely también desveló su apuesta por el segmento premium, mostrando el SUV 8X.
Xpeng mostró sus planes para iniciar la producción a gran escala de coches voladores en 2027 (con más de 7.000 pedidos ya registrados) y lanzar robots humanoides a partir de finales de 2026, inicialmente orientados a atención al cliente y ventas. Además, la compañía será otra de las que se inclinen por los robotaxis, con pruebas en Cantón este año y producción de miles de unidades a corto plazo, señalando 2027 como la posible fecha para su despliegue global.
Changan, por su parte, mostró su Robovan, un vehículo logístico no tripulado de nivel 4. Además, previamente al Salón, hizo pública su intención de alcanzar los 5 millones de ventas mundiales para 2030, de las cuales el 60% corresponderá a VE o PHEV, además de situarse entre los diez primeros fabricantes mundiales para dicha fecha.
GAC, por último, aprovechó la ocasión para celebrar la firma de su acuerdo con el grupo Invicta, con el que planea su desembarco en España.

