El presidente de Renault Group Iberia, Josep María Recasens, ha declarado que la firma del convenio colectivo del fabricante en España, que está negociándose, «abrirá la puerta de una adjudicación histórica en el país», con un quinto plan industrial que incluye tres vehículos para Palencia y dos para Valladolid y que «garantizará la protección de más de 5.000 empleos», una apuesta «valiente y ambiciosa» del constructor del rombo en un contexto en Europa en el que «un día sí y otro también asistimos a anuncios de cierres de fábricas o deslocalizaciones por falta de competitividad».
En una entrevista exclusiva con La Tribuna de Automoción, el directivo trasladó que desea que en la próxima reunión agendada para el 7 de mayo se pueda llegar a un acuerdo, apelando a los sindicatos «a una altura de miras y una responsabilidad» para que «no miren solo el corto plazo, sino que vean más allá lo que supone tener la plataforma más alta y tecnológica del grupo» —la RGEV medium 2.0 que se asignaría al centro palentino— para proteger los puestos de trabajo en el largo plazo.
«Hay que ir a una visión más amplia más allá del coste laboral para entender el escenario al que nos enfrentamos. Primero, cuál es la situación del grupo: ha presentado resultados en 2025 con pérdidas de más de 11.000 millones. Segundo, acabamos de presentar nuestro plan futuREady, que se basa en la resiliencia, traduciéndose en competitividad y agilidad para capear toda la presión que se nos presenta en la industria con la ofensiva china, ya que son mucho más competitivos», subrayó, detallando que pueden «vender entre un 30% y un 40% más barato que lo que se hace en Europa a igualdad de coche».
«Hemos hecho todo lo que está en nuestras manos»
Tras el rechazo de los sindicatos a la última propuesta de convenio de la dirección en el encuentro del 20 de abril y que llevó a estos a pedir a la plantilla que no colaboren con la empresa en nada que sea voluntario, ha enfatizado que desde la filial han hecho «todo lo que está nuestras manos» con una oferta que, en un escenario de gran incertidumbre global y de tensión competitiva en la automoción, «protege el empleo con un racional en el que estamos ofreciendo al menos IPC, con 2026 con un 1% adicional, además de dos pagas de 400 y 200 euros», y, además, incorporamos «mejoras de condiciones laborales o reducciones de sábados».
«Soy el primero en reconocer el esfuerzo que se hizo con el último plan industrial, con las congelaciones salariales; pero lo que digo a los representantes sociales es que esto es lo que permite, a día de hoy, estar en la lista de candidatos para tener este vehículo. El business case sale con estas condiciones y no puedo moverme», sentencia, añadiendo que «hay marcas que están fabricando en China y exportando al mercado europeo; otras que por su sobrecapacidad van a tener que vender plantas o producir coches de otros grupos. Nosotros apostamos por responsabilidad por una continuidad de las operaciones», concluye.
«Tenemos fábricas en todo el mundo» para adjudicar la plataforma prevista en Palencia
En caso de que no se acabe alcanzando un consenso y preguntado sobre si Renault tiene alternativas a Palencia para implantar la plataforma nueva, señaló que «todas son posibles», porque «tenemos fábricas en todo el mundo», no obstante, insistió que es «el primer interesado en que esta negociación se resuelva lo más rápido posible para tener esta visibilidad de trabajo de aquí a 2028, cuando lanzaríamos la arquitectura».
De todos modos, advirtió de que la decisión de adjudicación puede ser «hoy, mañana o el año que viene, porque en 12-15 meses puedo concretar dónde fabrico el coche y hago el lanzamiento en la factoría que me toque, y más a la velocidad a la que estamos yendo», poniendo como ejemplo el desarrollo del Twingo en menos de 24 meses.
«Para que se haga realidad la inversión, necesitamos que todo el mundo contribuya, nosotros los primeros. Para que sea competitiva la arquitectura, hay que bajar el coste un 40% respecto a la generación actual de eléctricos, a través de baterías, motores, carrocerías, electrónica centralizada, procesos productivos, cadenas de suministro o distribución», comentó Recasens.
En juego, como ha publicado en primicia este periódico, está la fabricación en Palencia, con un potencial futuro de 184.000 unidades anuales, de la segunda generación del Scenic y el nuevo Rafale, ambos con mecánicas eléctricas y eléctricas de rango extendido (EREV, en inglés); junto al restyling del Austral, un modelo que podría también recibir una propulsión EREV. En el caso de Valladolid, se proyectan los restyling de Captur y Symbioz profundizando en su hibridación, un centro en el que el inicio de la electrificación está previsto para «más allá de 2030», en palabras del presidente de Renault Group Iberia.
«Hay que proteger una trayectoria muy exitosa de paz social»
En la línea de búsqueda de competitividad que se persigue, el ejecutivo aseveró que, aunque «se ha dicho por activa y por pasiva que el nivel es muy bueno en España», lo que «nos ha garantizado el empleo y la producción hasta hoy, si continuamos haciendo lo mismo no nos asegura la actividad en el futuro».
En todo caso, y cuestionado sobre la posibilidad de que las negociaciones deriven en un ascenso de la conflictividad laboral, precisó: «Deseo que no sea así y no debería ser así, porque tenemos una trayectoria muy exitosa de paz social, de relación de confianza entre empresa, trabajadores y representación social, y es un activo que hay que proteger».
Esta noticia es un adelanto de la entrevista con Josep María Recasens que se publicará el 5 de mayo en la edición impresa de La Tribuna de Automoción, en la que aborda detalles del nuevo plan industrial y analiza los temas más candentes y destacados de la actualidad de la automoción española, europea e internacional.

