La expansión de la electromovilidad en Europa, impulsada por las regulaciones ambientales, ha permitido la entrada, en los últimos años, de nuevas marcas en el competido escenario del Viejo Continente. Unas incursiones que, en ocasiones, no han sido testimoniales, sino que se han traducido en ocupar posiciones de primera línea en un mercado que definirá las grandes cifras del negocio en no muchos años. Entre los actores de reciente irrupción, el más destacado, por el alcance de su estrategia, es BYD, un fabricante chino muy joven, nativo en la tecnología electrificada, con poco más de 31 años de historia, pero que, gracias a una apuesta sin parangón por la innovación para dominar toda la cadena de valor de los VE, ha conseguido situarse como el líder global de los cero emisiones, ya mirando de reojo los 15 millones de vehículos producidos.
Aprovechando esta carta de presentación de vanguardia tecnológica y tras haber iniciado operaciones en Europa, primero, en Noruega, Dinamarca, Suecia, Países Bajos y Bélgica, el turno de España llegó a finales de marzo de 2023. Y lo hizo aplicando «un principio vital de su estrategia de implantación» en el tablero de juego europeo, como es «asociarse con los mejores», como ensalzó la compañía. En este sentido, la filial española, para poner en marcha la primera fase de su desembarco, selló acuerdos de distribución con Astara (Comunidad de Madrid e Islas Canarias), Quadis (Cataluña, Comunidad Valenciana, Aragón y Baleares) y Caetano Retail España (Andalucía), que se tradujeron en la apertura de inicio de dos de sus denominadas Pioneer Stores en Madrid y Barcelona, a las que le siguieron la inauguración de otros cinco concesionarios, formando una red de partida de siete en la primera semana de julio de hace dos años. Esta ofertaba a los clientes un porfolio integrado por tres eléctricos puros: Atto 3, Tang y Han.
La expansión de su estructura comercial se ha ido plasmando progresivamente, ampliando los pactos con más inversores, llegando a los 27 centros a finales de 2024 y alcanzando los 100 al cierre de 2025, fruto de alianzas con 22 grupos de concesionarios. Unos distribuidores que han visto en todo este tiempo cómo la gama de vehículos ha ido creciendo, con el lanzamiento del Dolphin, Seal, Seal U —dio entrada al primer híbrido enchufable en agosto de 2024, aprovechando la avanzada tecnología Dual Mode, que prioriza la conducción eléctrica y garantiza una gran eficiencia energética—, Sealion 7, Atto 2 —del que recientemente se ha presentado la variante PHEV, además de un eléctrico de mayor autonomía—, Dolphin Surf, Seal 6 (solo PHEV) y Seal 6 Touring (PHEV).
A tenor de este despliegue, su escalada de ventas ha sido muy fuerte. Así, BYD concluyó con 628 entregas en 2023 (todos eléctricos) y con 5.394 en 2024, entrando en el top 3 de VE, con 3.802 transacciones (a ellas se sumaron 1.592 del Seal U PHEV). Mientras que en 2025, desde mayo ya liderando el mercado español acumulado de electrificados, contabilizó 25.560, acaparando una cuota del 11,3% de las matriculaciones totales de los etiqueta Cero. Precisamente, esa penetración ya es mejor que la que se marcaron en 2023 de objetivo para 2026 de conseguir un 10%.
Esta huella comercial, además, ha ido cogiendo un ritmo envidiable. Tras lograr las 1.000 unidades matriculadas en marzo de 2024, al año de entrar en España; en abril de 2025, pasados 25 meses de ese hito, superó la barrera de las 10.000 y en agosto de este año, solo cuatro meses después, llegó a las 20.000.
Esta evolución ha sido posible no solo por el atractivo de su avanzada oferta de coches —ha recibido importantes galardones, como el Best Buy Car of Europe 2024 de Autobest para el Dolphin o el World Urban Car para el Dolphin Surf—, y por la sólida red comercial que ha ido formando, sino también por una estrategia basada en brindar la máxima confianza y tranquilidad a los compradores.
En este terreno, destaca el anuncio, en julio de 2023, de que la gama de vehículos disfruta de una garantía de seis años o 150.000 km; el de septiembre de 2024 de que los mantenimientos de los eléctricos se realizarán cada dos años o 30.000 km en lugar de cada uno, y de los híbridos enchufables sobre los que se amplió el kilometraje de 7.500 a 15.000 en la revisión anual; y de noviembre de 2025 de que se extiende, con carácter retroactivo, la garantía de la Blade Battery, con química LFP, a ocho años o 250.000 km (anteriormente eran 200.000), con un estado de salud mínimo del 70%.
Igual de claves en el éxito han sido las alianzas que ha ido suscribiendo BYD con entidades referentes en cada ámbito, como financiación o renting.
Su ambición por lograr un consolidado liderato en Europa es tal que va a empezar a producir en Europa, con una factoría en Szeged (Hungría), que será la primera de la marca en nuestro continente para vehículos de pasajeros y que comenzará a operar en las próximas semanas.
Experiencias inmersivas para los clientes
Casi cumpliendo el segundo aniversario en España, BYD implantó, a mediados del pasado marzo, su nueva identidad corporativa para los nuevos concesionarios, que se caracteriza, fundamentalmente, por la integración de formas curvilíneas y un entorno digital inmersivo. En el exterior, predominan grandes superficies acristaladas para ofrecer un carácter dinámico; mientras que, en el interior, las pantallas digitales y la señalización led son protagonistas en un espacio configurado para tener un ambiente acogedor y funcional y mejorar la experiencia del cliente. Por ejemplo, sobresalen zonas dedicadas a la personalización de vehículos, espacios de descanso llamados Dream Bar y las entregas de los coches se diseñan para que supongan un momento verdaderamente especial para los compradores, con la iluminación jugando un papel clave. En el taller, por su parte, gracias a la digitalización, se puede consultar en tiempo real el estado de cada coche.
Pero las novedades en la red este año no se quedan ahí, sino que desde octubre la marca puso en marcha el nuevo programa de vehículo de ocasión BYD Certified. Este se basa en una inspección de 179 puntos con el apoyo de colaboradores externos para garantizar la imparcialidad del proceso de certificación e incluye una garantía oficial del coche de al menos un año o 20.000 km, de la batería durante ocho años o 200.000 km, dos años de servicio de asistencia en carretera en toda Europa activo 24 horas al día y siete días a la semana y dos años de conectividad de datos para el modelo. Los automóviles ofertados cuentan con al menos un 90% de operatividad de los acumuladores de energía.















































