La fábrica de Ebro Barcelona, que opera con dos líneas que en conjunto ensamblan 26 coches a la hora, valora poner en marcha una tercera línea —la segunda en la que se harían coches completos junto con la M1— entre 2029 y 2031, según ha podido saber La Tribuna de Automoción de fuentes de la compañía.
En esta cadena, la pretensión de la marca española es fabricar pick-up y furgonetas, empleando el acuerdo que alcanzó con Nissan para que esta cediera a Ebro las patentes de la NP300 Navara y la e-NV200, los modelos que se fabricaban en la planta barcelonesa antes del cierre el 16 de diciembre de 2021.
De hecho, este era el proyecto inicial de la ingeniería Btech, que formaba parte del llamado Hub de movilidad, junto con QEV, que consiguió la licitación del proyecto, antes de que llegara el acuerdo con el Grupo Chery, propietaria del 40% de la fábrica de Ebro Barcelona, mientras que Ebro tiene el 60%. Además, el consorcio chino es socio industrial y suministra los actuales coches que vende la marca catalana: S400, S700, S800 y S900.
Ebro Barcelona priorizó el proyecto con Chery para crear empleo rápido
El hecho de hacer pick-up y furgonetas con licencia de Nissan supondría cierta independencia industrial con Chery, pero Ebro priorizó los actuales modelos porque son los que generaban empleo rápido. Fuentes sindicales consultadas por este periódico alertan de que es un proyecto muy complicado porque suponer volver a dar vida a productos que cuando se lancen estarán obsoletos.
A pesar de que lo lógico es que recibieran un restyling en profundidad, en lo que se implicarán los 400 ingenieros de producto y los 200 de proceso con los que cuenta la planta, avisan de que existe la dificultad de encontrar fabricantes para unos componentes, de un vehículo que se dejó de hacer en 2021 y en caso de que se volvieran a hacer en 2029 habrá pasado ocho años. Además, señalan que emplear capacidad productiva para el proyecto puede provocar que Chery, que es el proyecto en el que confían por capacidad económica e industrial, decida buscar otros emplazamientos.
Otro aspecto que tendrá que valorar Ebro cuando arranque la L2 es el espacio que tiene en Zona Franca. En la actualidad, de la antigua Nissan que tenía 500.000 metros cuadrados, ocupa 309.000, después de la ampliación de 2025, cuando absorbió 57.700 más. En este sentido, el presidente de Ebro Motors Group, Rafael Ruiz, señala que igual que se consiguió más espacio se podría volver a lograr en el futuro.
Más espacio para actividad logística de Ebro Barcelona
No obstante, el CEO, Pedro Calef, aclara a este medio de comunicación que el aspecto no sería tanto el espacio industrial, que con 309.000 metros cuadrados sería suficiente —además una parte de la fábrica está desdoblada porque tiene actividad área, para aprovechar cada metro cúbico—, sino que haría falta más espacio para temas logísticos, al tener más componentes entrando y más coches saliendo de la fábrica. Asimismo, en la época en la que Nissan estaba a tope en Barcelona, varios proveedores estaban en el polígono de Zona Franca.
Un espacio que ahora ocupan por ejemplo Correos o Grupo Soledad para su negocio de neumáticos. Otra opción sería que los proveedores se ubiquen en sitios cercanos como El Prat, porque en la Zona Franca es más caro el metro cuadrado.
Antes de abrir esa segunda línea de coches completos, el hecho de que la primera, la M1 esté ya haciendo el tope de 20 unidades a la hora posibilita el hecho de que Ebro empiece a contar con proveedores locales, sobre todo teniendo en cuenta que muchos de los componentes vienen de fabricantes que tienen implantación en Barcelona, por Seat, pero también antes para la vieja Nissan.
El camino de Ebro Barcelona, que es un ejemplo que pasará a la historia de la automoción por haber sido ejemplar, es curiosa también porque de los 1.250 empleados de Nissan que estaban sujetos a la reindustrialización, el trabajo del primer colectivo de 606 operarios —los denominaron universales— fue devolver la vida a la fábrica adaptando las instalaciones industriales, y sacando un lustre que ha hecho que la planta parezca casi nueva. Estas operaciones se hicieron entre enero de 2024 y noviembre de ese año y al final del proceso entraron 842 extrabajadores de Nissan.
Casi un 50% de los robots de Nissan Barcelona
No obstante, sí que es cierto que de los 200 robots que hay en la línea, 93 eran de Nissan, además de que esa época viene el sistema del transporte de piezas (como puertas, por ejemplo) y coches por arriba de la cadena de montaje. De hecho, se estima que montar de cero una fábrica como de Barcelona podría suponer una inversión de 2.000 y 2.500 millones, frente a los 150 millones que han invertido en la planta.
En la actualidad, cuenta con dos líneas: la M0, que arrancó en noviembre de 2024, en la que se montan algunas piezas del S700 —la mayor parte ya pasa por la M1— y del S800, a seis unidades la hora; y la M1 en la que se montan componentes sobre una carrocería que viene soldada y pintada de China (aunque se hacen retoques si hay alguna mota de polvo, por ejemplo), en este caso se espera que esas dos actividades se empiecen a hacer en Barcelona a mediados de octubre de este año. En cualquier caso, el 95% de la soldadura estará automatizada.
Tres modelos en 2027 para la planta de Ebro Barcelona, 25.000 unidades en 2026
En esa última cadena, en la que se hace lo que se conoce como la boda, que es la unión del chasis y la carrocería, además de incluir todos los componentes, se montan el S400, el S700, a 20 unidades la hora. Entre finales de 2026 y 2027 (más en esta última fecha) llegarán el Ebro eléctrico basado en el Chery QQ3EV, el Jaecoo 5 y el Omoda 5.
Antes, en el conjunto de 2026 se espera que se hayan producido entre 25.000 y 30.000 unidades, con una media de unos 1.100 S400 y 350 o 400 S700. Además, a final de la línea en el área de calidad, la media de coches a recuperar está en 1,2%, lo que implica menos, según afirman desde la propia compañía, que el promedio europeo.
En cuanto a la actividad de pintura, la actual nave P1 se emplea con pintura al disolvente, pero Ebro y Chery ya trabajan en la P2 para la que invertirán 100 millones de euros hasta 2029. Gracias a ello, la normativa europea permite continuar la actividad con el anterior sistema, al tener previsto pintar con base de agua.















































