La planta de Ebro Barcelona ha alcanzado durante el mes de junio una capacidad de 26 coches a la hora, después de que, como adelantó esta publicación, la nueva línea M1, en la que se monta el coche al completo, logre el objetivo de hacer 20 unidades cada 60 minutos, mientras que en la M0 —en la que se ensamblan algunos componentes en modelos que vienen casi fabricados—se hacen seis vehículos en ese intervalo. Esto da lugar a unos 130.000 al año, si estuviera 24 horas activa.
Sin embargo, fuentes de la compañía han informado a La Tribuna de Automoción de que la intención de la marca no frenará aquí. El siguiente paso será poner a punto la segunda cadena de montaje completo, aunque no se fija una fecha concreta y podría tardar como poco un año y medio. En cualquier caso, debería estar lista para antes de 2029, puesto que la previsión es de que en ese ejercicio se alcancen las 150.000 unidades.
Cuestionadas por si esto implicaría alcanzar las 260.000 unidades de capacidad máxima señalan que, en realidad, serían «algo más de 200.000», porque no sería el doble exactamente, ya que se generarían cuellos de botella.
No obstante, sí supondrá doblar la plantilla, puesto que el vicepresidente ejecutivo de Chery Internacional —consorcio con el que Ebro trabaja íntimamente ligado—, Charlie Zhang, anunció que para llegar a 200.000 unidades necesitarían una plantilla de 3.000 trabajadores, y ahora cuenta con 1.530 empleados, por los 2.045 del total del Grupo Ebro.
Nissan Barcelona previó una capacidad de 100.000 unidades antes del cierre
Esta cifra de 200.000 vehículos no es baladí, puesto que en 2019, cuando Nissan anunció el recorte de 600 empleos para hacer una inversión de 70 millones de euros en una nueva nave de pintura, avisó de que la capacidad bajaría a unos 100.000 coches al año. Además, hay que tener en cuenta que durante el proceso de reindustrialización de los terrenos de Zona Franca, el proyecto de Ebro perdió una parte de la parcela en favor de Goodman que subarrienda el espacio a la renacida marca, pero destina un área de la vieja Zona Franca para proyectos logísticos.
Además, tanto la nueva línea M1 como la futura M2 no son nuevas. Ebro lo que ha hecho es reutilizar la antigua línea de la pick up para la M1, después de haber actualizado los robots y haberlos puestos a punto. Cabe recordar que en ella, que entonces se denominaba L2, Nissan fabricaba la NP300 Navara, la Mercedes Clase X y el Renault Alaskan y la cadena solo se utilizó entre 2016 y el 16 de diciembre de 2021, cuando salió el último vehículo.
Ebro Barcelona invierte 75 millones en la línea M1
Para actualizarla, Ebro ha realizado una inversión de 75 millones de euros, entre montaje, soldadura y pintura, de los que 58 millones han recaído en el segundo departamento. La siguiente gran inversión serán los 100 millones que desembolsará hasta 2029 para crear la nueva nave de pintura.
En el caso de la M2, para la que como se indicaba no hay calendario definido aunque este periódico ya adelantó que llegaría en un plazo máximo de 36 meses, se trata de la antigua L2, en la que la multinacional japonesa producía la NV200 y la e-NV200, su versión eléctrica.
Antes de quedarse solo con esta furgoneta se hacía el llamado proyecto X83 —Nissan Primastar, Renault Trafic y Opel Vivaro—. Una iniciativa en la que trabajaba el actual CEO de Ebro, Pedro Calef, en 2001, aunque obviamente las instalaciones industriales fueron experimentado cambios.
Tres nuevos modelos para Ebro Barcelona entre 2026 y 2027
Por ahora, Ebro dispone de la línea M0, en la que ahora se ensambla el S800 y algunas unidades del S700, la M1 en la se fabrican S400 y S700, mientras que en Montcada i Reixac, la que hasta 2021 era la nave de estampación de Nissan Barcelona, se incorporan algunos componentes al S900. Este último coche pasará a la M0 en septiembre.
Por ahora, mientras que la cadena en la que se hace el coche al completo está a un turno, la original, que arrancó en noviembre de 2024, está a dos, lo que deja un balance de unos 250 coches al día. Sin embargo, la intención es que a la vuelta de las vacaciones ambas estén solo con trabajo de mañana, lo que supondría perder unas 48 unidades diarios.
Por último, entre finales de 2026 y 2027 deberían llegar tres modelos más: el Ebro 100% eléctrico que se basa en el Chery QQ3EV, y los Jaecoo 5 y Omoda 5 eléctricos de los que ya se hacen pruebas en la planta de Zona Franca. Estas dos marcas forman parte del Grupo Chery que posee un 40% de la factoría, mientras el 60% es de Ebro, además, los modelos que hace la marca española están basados en coches del consorcio chino.

