La eurodiputada del Partido Popular, Susana Solís, ha explicado que las negociaciones sobre las normativas que forman parte del Paquete de Automoción se encuentran «estancadas», debido a las diferentes posiciones de los grupos parlamentarios sobre el reglamento de emisiones.
Este escenario plantea dificultades para que las instituciones logren cumplir su compromiso de aprobar antes de fin de año este conjunto legislativo, que incluye la Ley de Flotas Sostenible, el Paquete Ómnibus de Automoción (para simplificar reglamentos y evitar duplicidades) y la controvertida ley de estándares de emisiones tanto para ligeros como para pesados.
Y es que, según Solís, el grupo parlamentario europeo de la izquierda busca incrementar las exigencias respecto a la propuesta de la Comisión Europea (que buscaba dar una flexibilidad del 10% sobre la normativa anterior que pedía eliminar por completo las emisiones para 2035); el grupo de la derecha, por el contrario, buscaría trabajar sobre este borrador y, por último, los partidos de extrema derecha querrían eliminar por completo las exigencias climáticas.
El PP pide mantener la reducción de emisiones del 90% planteada por la Comisión, pero sin condiciones para alcanzarlo
Según ha apuntado durante el Foro Estratégico de la Movilidad Europa en Marcha, organizado por Capital Radio, «la comisión ha rectificado. Hay que ser inteligentes y defender los intereses de España porque es tan importante descarbonizar como mantener empleo», aseveró en defensa de la neutralidad tecnológica.
Su grupo pide mantener ese 90% de emisiones limpias pero «sin ninguna condición» sobre como alcanzarlo, además de dar más flexibilidad y, por último, mencionó el «factor de utilidad», haciendo hincapié en el rol de los híbridos enchufables.
Siguen las conversaciones sobre el ‘Made in Europe’
Respecto a la Ley de Aceleradores Industriales (IAA), también se encuentra en una fase de negociación donde el gran debate sigue siendo el alcance del Made in Europe. Y es que, de acuerdo con Solís, la propuesta de la Comisión Europea parte de una definición muy amplia que parte de incluir a todos los países con los que exista algún tipo de acuerdo comercial (es decir, casi todos menos China) y dentro de su grupo parlamentario defienden una aproximación diferente: partir de los 27 países europeos y luego ir ampliando.
Además, también se discute en Bruselas sobre el porcentaje de contenido europeo que debe incluirse. En este aspecto, la vicepresidenta de Sernauto, Mireia Arroyo, comunicó que su asociación se posiciona frente al 70% de contenido europeo y alabó la exclusión de las baterías, mencionado previamente por Solís, ya que aún no existe capacidad europea de producción para hacer frente a las necesidades del sector.
«Si usamos dinero europeo para apoyar la actividad, esta inversión debe quedarse en Europa», incidieron, en defensa de que no se trata de una iniciativa proteccionista, ya que el objetivo es que la nueva movilidad se haga en Europa.
1000 millones de déficit diarios por China
Europa acumuló en 2025 un déficit comercial con Pekín de 1.000 millones diarios, un problema que intentan acatar desde las instituciones y en el que participan tanto Solis como Serrano, ya que ambas están en la Delegación para las Relaciones con la República Popular China.
Esta delegación mantiene reuniones con el Gobierno Chino y apuestan por continuar con un diálogo abierto, de manera que las empresas europeas puedan seguir colaborando con las de dicho país, pero también competir en igualdad de condiciones.
En esto intervienen tanto los aranceles, que ya se establecieron para los eléctricos y que podrían ampliarse a los híbridos enchufables (tal y como defendió recientemente el SPD, uno de los partidos gobernantes en Alemania), como a los requisitos del IAA.
De acuerdo con Solis, las exigencias de esta normativa sobre las inversiones extranjeras no son ni más ni menos que las que ellos pidieron a Europa y a la que esta se ha sabido adaptar, aunque esto «molesta» al Ejecutivo de Xi Jinping. «Inversiones chinas sí, pero con condiciones», pidió.
Sobre las tasas, para la eurodiputada del PP no son la solución a largo plazo, ya que pueden traer represalias, aunque ya se está trabajando en un Centro Europeo de Materias Primas para estar preparados ante posibles limitaciones de suministro.
«Necesitamos certidumbre y actuar ya», afirmó, por su parte, la eurodiputada del PSOE.

