Stellantis, después de la reestructuración de la red que inició en mayo de 2021 y que finalizó con la firma de los últimos contratos de distribución en junio de 2023 (vigentes hasta el próximo 31 de diciembre); busca potenciar la presencia de las marcas procedentes del antiguo Grupo FCA (Fiat, Jeep y Alfa Romeo) que habrían quedado con escasa representación en diversas áreas comerciales, en algunas de las cuáles ha tenido que entrar la matriz a través de su filial Stellantis &You.
Además, según ha podido saber esta publicación, los nuevos distribuidores tendrán la condición de coger las concesiones de la firma transalpina y la estadounidense de forma conjunta, aunque con contratos e instalaciones independientes. De hecho, se espera que el plan industrial que el grupo francoitaliano presentará el próximo 21 de mayo potencie el catálogo de vehículos de estas firmas, especialmente de Fiat.
Con esta estrategia, más allá de los grupos multimarca que cuentan con todas las enseñas del consorcio que generó tras la reestructuración de la red, pretende crear «polos italianos y franceses de venta», según señalan diversas fuentes a La Tribuna de Automoción. Y es que, aunque las marcas galas tendrían menos carencias de instalaciones comerciales, los empresarios interesados en la representación de Peugeot o Citroën (o las dos conjuntamente) tendrían incluida en la misma operación a Opel, también con contratos y puntos de venta independientes.
Nuevos contratos de distribución
Por otro lado, la actual vinculación entre la red y la matriz caduca al cierre de este curso y ya estaría preparada la nueva documentación. Cabe recordar que la red la rubricó con el condicionante de temporalidad debido a la intención del grupo de que entre mitad de 2023 y final de 2026 se cambiara al modelo de agencia, algo para lo que se creó una agenda en cada país europeo que primero haría que cambiaran el formato de venta las enseñas Premium (DS, Alfa Romeo y Lancia, cuando llegara) y los comerciales para posteriormente pasar al resto de marcas.
Sin embargo, este plan cambió para que el paso lo dieran todas las marcas de forma conjunta en un mismo país según un calendario establecido para cada mercado. Pero los primeros pilotos puestos en marcha —en Países Bajos— mostraron diversos problemas en la operativa y una bajada de ventas importante lo que, sumado a la salida del anterior CEO, Carlos Tavares, llevó a la nueva dirección del grupo, encabezada por Antonio Filosa, a descartar este formato de venta y volver a apostar por la distribución selectiva en los nuevos contratos.
Sin embargo, hay varias peticiones de ajustes en los nuevos contratos desde la red. Entre ellos se incluyen eliminar la obligatoriedad de ampliar el espacio destinado a cada marca en el seno del concesionario, pues con la reestructuración de la red de 2021 ya tuvieron que ajustar el tamaño y los estándares de imagen para acoger nuevos logos, lo que obligaría a seguir invirtiendo en un momento en el que las ventas están lejos de las cifras prepandemia; a lo que se suma que el fabricante se reserva una cuota de ventas directas, incluyendo operaciones de renting, empresas y RAC que creen que se deberían realizar desde los concesionarios.
Y, también desean eliminar la imposición de objetivos a los servicios posventa oficiales, especialmente a los que tienen que compartir zona con talleres marquistas de concesionarios que fueron cancelados en 2021 pero que han conservado la posventa (con contrato independiente y que puede mantenerlos si cumple con los estándares marcados por la marca).

