El Ebro s400 está llamado a ser la punta de lanza de la renacida marca española —con el inestimable apoyo del Grupo Chery, que cede sus coches de la enseña Tiggo para la causa—.
No en vano, desde su lanzamiento, a finales de mayo de este ejercicio, se han vendido 472 unidades en España de este modelo, sobre un total de 5.841 coches entregados por el fabricante en nuestro mercado en los primeros ocho meses del año, el único en el que opera todavía. A pesar de que del S700 se han vendido muchos más en todo 2025, 3.875, el hecho de que el S400 haya empezado más tarde, indica que es probable que con el tiempo este le gane la partida.
Tanto es así que el primer coche que se montará en la nueva línea de la fábrica de Ebro-Chery Barcelona, en la que se harán los vehículos completos, será el s400. Por su parte, el s700 se incorporará después, mientras que el s800 y el s900 —este se empezará a ensamblar el próximo mes de noviembre en una nueva línea en la que se harán pequeños ajustes a un SUV que viene prácticamente manufacturado de China— es probable que se mantenga con su sistema actual, por lo que no se añadirán apenas piezas.
El tirón que puede tener este SUV del segmento C es conocido por la dirección de Ebro. Por eso, es el primero de la marca en incorporar una versión híbrida —ya contaba con híbridos enchufables—, que equipa una batería de 1,83 kWh y que fue presentada a la prensa española en un acto el 10 de julio en la Ciudad del Fútbol de Las Rozas, aprovechando el patrocinio de Ebro de la selección española.
A pesar de ser un modelo que cuenta con un precio ajustado —parte de los 27.490 euros en el acabado Premium (23.490 con descuentos y promociones) y de 28.990 (24.890) para el Excellence— para un etiqueta Eco, no rehúsa a ciertos refinamientos y cuenta con 24 asistentes a la conducción y siete airbag de serie.
El acabado más básico ya goza de pantallas para la instrumentación y el sistema multimedia (ambas de 12,3 pulgadas), conectividad inalámbrica para Apple y Android, asistente y control por voz inteligente (se activa diciendo «hola Ebro»), asientos deportivos integrados, sensores de aparcamiento y de lluvia, faros full led automáticos, arranque sin llave y climatizador bizona con mandos físicos.
211 CV y 5,3 litros de consumo
Para la versión más elevada, entre otros aspectos, se incorporan cuatro cámaras de visión de alta definición, lo que permite, una imagen cenital de 360 grados.
Respecto a la motorización, destaca que con una potencia combinada de 211 CV, que consigue gracias al propulsor eléctrico de 200 CV y al atmosférico de gasolina 1.5 de 94 CV (que, además de con la frenada, también ayuda a recargar la batería), logra unos consumos de 5,3 litros, según declara (en la prueba hecha por este periódico se quedó cerca de los 6). Además, homologa unas emisiones de 120 gramos de C02 por km, por lo que no tiene que abonar impuesto de matriculación.
No obstante, es un SUV con una respuesta rápida, como demuestra su capacidad de pasar de 0 a 100 en 8,7 segundos. Esto también es fruto de una transmisión automática, creada para los híbridos por el grupo chino.
En cuanto al maletero, presenta un volumen de 430 litros, que se convierte en uno de 1.155 con los asientos abatidos. Una cifra que, por las baterías de la hibridación, no es muy notable para un coche de 4,32 metros de largo, 1,83 de ancho y 1,65 de alto. Siguiendo los estándares de los fabricantes del gigante asiático, que no suelen ofrecer muchos colores, para agilizar la producción, el s400 se vende con cuatro tonalidades: blanco, negro, gris y rojo. También tiene una única opción de llantas, que son de 17 pulgadas.

