Desde La Tribuna de Automoción tuvimos la oportunidad de acudir al workshop técnico impartido por BMW en su Training Center para conocer todos los detalles de la nueva tecnología en la que se basa la Neue Klasse del fabricante alemán, además de vivir de primera mano cómo se imparte la formación en estos centros.
Esta nueva generación de vehículos eléctricos de BMW se desarrolla sobre una plataforma que está diseñada para transformar y marcar los estándares de los VE de la firma durante la próxima década. El primer exponente es el iX3, que se fabrica desde noviembre del año pasado en la planta húngara de Debrecen y ha aterrizado hace escasos meses en el mercado.
BMW asegura que aproximadamente un tercio de los materiales empleados en el vehículo proceden de materias primas secundarias y que las emisiones de CO2 equivalente durante todo el ciclo de vida se reducirán un 34% para un recorrido estimado de 200.000 kilómetros.
Arquitectura SDV
Uno de los pilares del proyecto es la nueva arquitectura electrónica y de software, desarrollada específicamente para vehículos definidos por software (SDV). El sistema abandona el esquema tradicional de decenas de unidades de control independientes para concentrar la gestión del automóvil en cuatro grandes ordenadores de alto rendimiento, los denominados 'supercerebros', cuya capacidad de procesamiento multiplica por veinte la de la generación anterior.
Cada uno de ellos se especializa en un área concreta: experiencia digital, conducción, conducción automatizada y gestión de la energía. Esta centralización simplifica el desarrollo del vehículo, facilita las actualizaciones remotas (OTA) y prepara la plataforma para integrar nuevas funciones basadas en inteligencia artificial durante toda la vida útil del automóvil.
La simplificación también alcanza al cableado. Gracias a una arquitectura zonal, BMW reduce alrededor de 600 metros de cables y elimina 153 fusibles convencionales mediante fusibles electrónicos inteligentes, capaces de gestionar digitalmente el suministro eléctrico y reiniciarse tras una incidencia, mejorando tanto la eficiencia como las labores de diagnóstico y mantenimiento.
Tensión de 800 voltios
La sexta generación del sistema BMW eDrive constituye otro de los grandes avances de la Neue Klasse. Toda la arquitectura trabaja con una tensión de 800 voltios, lo que permite incrementar notablemente las prestaciones de carga y mejorar la eficiencia energética.
BMW abandona las tradicionales celdas prismáticas para adoptar otras cilíndricas de iones de litio, cuya densidad energética aumenta un 20%. Además, emplea un diseño cell-to-pack, en el que las celdas se integran directamente en el paquete de baterías, eliminando módulos intermedios. Esta solución reduce peso, complejidad y costes, al tiempo que convierte la batería en un elemento estructural del vehículo. Según la compañía, el nuevo conjunto ahorra hasta 60 kilos respecto a la generación anterior, pese a ofrecer una mayor capacidad energética.
Otro elemento destacado es el BMW Energy Master, un sistema inteligente que controla la refrigeración, la climatización y la gestión térmica de la batería.
Nuevo sistema de conducción
BMW también ha revisado profundamente el comportamiento dinámico del vehículo. El denominado Heart of Joy, desarrollado íntegramente por la marca, centraliza la gestión del conjunto de sistemas dinámicos mediante el software BMW Dynamic Performance Control.
La comunicación entre los distintos sistemas multiplica por diez su velocidad respecto a la generación anterior, lo que permite respuestas más rápidas y precisas de dirección, frenado y propulsión. Entre las novedades destaca el sistema Soft Stop, gracias al cual la frenada regenerativa resulta suficiente en el 98% de las detenciones habituales, ofreciendo una transición prácticamente imperceptible hasta la parada completa.
La conducción automatizada también evoluciona con un nuevo ordenador específico cuya potencia de cálculo vuelve a multiplicarse por veinte.
BMW Panoramic iDrive
El BMW Panoramic iDrive, compuesto por el sistema Panoramic Vision proyectado en la base del parabrisas, una pantalla central, un volante multifunción Shy-Tech y un Head-Up Display tridimensional. Todo ello se complementa con un asistente personal inteligente, que incorporará progresivamente modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) para permitir una interacción por voz mucho más natural.
La digitalización se extiende también a funciones cotidianas como la llave digital BMW Digital Key Plus, la planificación inteligente de rutas con carga optimizada mediante BMW Maps o el sistema Parking Collision Recognition, capaz de detectar impactos sufridos por el vehículo estacionado y almacenar imágenes de las cámaras exteriores.

