Antes de cerrar su sede en Múnich y paralizar sus actividades en Europa, GWM contemplaba la posibilidad de comenzar a producir en el continente, una idea que ha retomado junto con su retorno comercial, tal y como ha asegurado su CEO, Mu Feng, quien ha revelado, en un encuentro con prensa en el que ha participado La Tribuna de Automoción, que la empresa se encuentra actualmente en conversaciones con Rumanía para instalar una fábrica en el país, una opción que podría confirmarse «muy pronto».
Actualmente, el grupo cuenta con 13 plantas en China, Tailandia y Brasil, implementando una filosofía de globalización basada en una fabricación localizada.
Tras el anuncio en mayo de 2024 de la clausura de sus oficinas centrales en Alemania y de su salida de la región —fue una de las primeras corporaciones chinas en entrar en 2021—, ha mantenido operaciones mediante una red de distribuidores independientes en nueve mercados —Alemania, Reino Unido, Irlanda, Suecia, Islandia, Bulgaria, Estonia, Letonia y Lituania—. No obstante, ahora tiene prevista una expansión, incluyendo la incorporación de Polonia a esta lista desde este julio (tras un acuerdo con Astana Group), con vistas a ampliar otros 10 países en los próximos 12 meses, tal y como ha explicado el director de Marketing de GWM Europa, Thiemo Jahnke.
25 puntos de venta en España
Pero, además, la marca china llevará a cabo el inicio de operaciones comerciales directas mediante filiales de su propiedad tanto en Italia como España, desde junio de 2026. En concreto, plantean la apertura de 25 puntos de venta en cada país que, para el final del año, deberían aumentar a 50, según sus objetivos. Asimismo, han firmado acuerdos de cooperación con socios referentes en financiación, logística y recambios, que serán desvelados próximamente.
Los responsables de la marca afirman haber comprendido que Europa no es un solo mercado, sino que es diverso y requiere versatilidad. Es por esto que planean su vuelta con una amplia oferta dividida en tres categorías (mainstream, offroad y premium) y con tres de sus marcas: GWM (con coches de pasajeros, SUV y pick-up), Wey (SUV y monovolúmenes) y Tank (con todoterrenos 4x4).
Los modelos que llegarán al mercado serán el ORA 5, durante este primer semestre en su versión SUV y tanto de combustión como híbrido y eléctrico; y en el primer semestre de 2027 como Station Wagon (con todo tipo de motorizaciones); el Jolion Max, en versión híbrida pura y PHEV, durante el segundo semestre de 2026; al igual que el H7 (de combustión, HEV y enchufable). Finalmente, para el segundo trimestre del curso que viene, recalaría el H6L, un SUV de 4,8 metros con versiones híbridas.
En el caso de las pick-up, se contempla un Wey, GWM Poer y el Tank 300, los dos últimos con propulsiones híbrida enchufable y térmica; y el primero híbrido puro y PHEV.
En total, 10 modelos para los próximos dos años, en diferentes motorizaciones, segmentos y tamaños para cubrir el amplio espectro de necesidades del público europeo y consideran seguir ampliando con más marcas en un futuro.
ADN antes que volumen de ventas
Tal y como ha explicado el presidente internacional de GWM, Parker Shi, a pesar de que quieren garantizar que su oferta sea lucrativa para los concesionarios, lo cual consideran «un objetivo desafiante», consideran que deben ir «paso a paso» en un proceso que «puede ser más largo de lo que imaginamos», fortaleciendo la red de distribuidores y los planes de desarrollo de venta.
Al respecto, los responsables de la empresa comentan que lo importante para ellos en esta etapa temprana no es tanto el volumen de comercializaciones, ya que no aspiran a una cuota alta (la cual no especificaron), sino a establecer su ADN y trabajar en la influencia y calidad de la marca, confiando en su tecnología como clave para lograrlo. Sea como fuere, a largo plazo buscan cumplir con su ambiciosa meta de «alcanzar el ‘top 10’ de marcas generalistas en Europa».
Respecto al área de posventa, ofrecen al cliente una garantía de 7 años o hasta 150.000 km, válida para todos los nuevos productos en el continente, y dispondrán de tres almacenes de piezas en Países Bajos, Italia y España, para cumplir con el compromiso a los concesionarios de disponer de recambios en un plazo de 24-48 horas.«Los recambios tienen que llegar antes que los coches», aseveró Jahnke.

