Luis Caballero es director del Negocio de Automóviles y Alianzas de Mapfre España
Resulta difícil imaginar cualquier sector funcionando con normalidad sin el respaldo del seguro. Su función como instrumento de estabilidad permite que empresas y particulares afronten riesgos, desarrollen proyectos y adopten nuevas tecnologías con un marco de protección adecuado. Si hablamos de un mundo como el automovilístico, uno de los grandes motores industriales de España y Europa, esta realidad adquiere una dimensión especial. Por ello, el seguro se posiciona como un habilitador del crecimiento económico y social.
Las particularidades de este sector hacen necesaria una doble protección, una que atienda a las coberturas comunes que garantizan el funcionamiento de cualquier empresa, como las referentes a las instalaciones, y otras que cubran los riesgos específicos del automóvil, que velen por las personas y la seguridad vial.
Hace casi siete décadas que Mapfre ofrece respaldo al seguro de automóviles, como una apuesta estratégica para consolidar su presencia territorial y fortalecer la vinculación con el cliente. Durante estos años, la aseguradora ha potenciado la relación con fabricantes, concesionarios y redes de posventa, consolidando un vínculo tan necesario como constructivo. Gracias a ello, Mapfre gestiona en España cerca de 300.000 reparaciones anuales en concesionarios y talleres oficiales. Esto se traduce en un volumen de negocio superior a los 300 millones de euros, y, además, en la estandarización de procesos y calidad técnica.
En Mapfre estamos centrados en ser un aliado del concesionario y lo hacemos desde nuestra propuesta de valor, trasladando nuestras fortalezas de negocio y de marca, explicando nuestras herramientas y proyectos, en este viaje de la transformación del mercado de la automoción.
En Mapfre buscamos entender los procesos de los concesionarios, facilitando así la integración de soluciones que aporten eficiencia. Por eso, analizamos cada punto vinculado al seguro para hacerlo fácil, intuitivo y rentable
Buscamos entender sus procesos, facilitando así la integración de soluciones que aporten eficiencia. Por eso, analizamos cada punto del proceso relacionado con el seguro para hacerlo fácil, intuitivo y rentable. Además, hemos desarrollado herramientas de gestión de agenda de taller que mejoran la ocupación, rapidez y satisfacción del cliente.
Asimismo, ajustamos nuestra oferta con una relación fluida, equilibrada y constructiva. Buscamos que concesionario y cliente final se sientan acompañados en todo el ecosistema de movilidad, posicionándonos como su socio.
Cabe añadir que somos la compañía aseguradora referente para el concesionario y disponemos de una propuesta completa para apoyar su proceso de transformación.
Desde luego para Mapfre la clave para mantenerse en el sector desde 1955 ha sido apostar siempre por la adaptación del seguro a las nuevas realidades, enfocándonos en las personas y, a su vez, atendiendo a cambios en el vehículo, en las formas de uso o en los propios canales de distribución del seguro. Factores como las cuestiones geopolíticas, la regulación, la descarbonización o la digitalización, entre otros, están provocando importantes transformaciones en el paradigma de la movilidad.
En este sentido, la principal fuerza motora del cambio es, sin duda, la tecnológica. La introducción de la conectividad en el vehículo, los sistemas de ayuda a la conducción, la electrificación y los nuevos modelos de uso ya son elementos clave a la hora de elegir un automóvil. Y esto se complementa con un cambio en la actitud de los nuevos consumidores, donde es más importante tener una buena experiencia de movilidad que la posesión. El coche ya no es solo un producto, es también una plataforma de servicios.
Atender las necesidades del mercado, así como las nuevas tendencias, es imprescindible para avanzar en el seguro. En Mapfre nos apoyamos en nuestra amplia trayectoria en el ramo y en una posición de liderazgo internacional: la compañía figura entre las principales aseguradoras de autos del mundo y cuenta con presencia en 25 países. Desde esta posición, hemos considerado que tenemos la responsabilidad de avanzar también en innovación en este ámbito y hemos ido adaptándonos e incluso adelantándonos.
Sin ir más lejos, la electrificación introduce un cambio profundo en el riesgo asociado al sector. Aunque el vehículo eléctrico reduce la complejidad mecánica, concentra una parte muy relevante de su valor en la batería, que puede representar hasta un 30% del coste total del automóvil. En respuesta a esta realidad, la compañía ha diseñado una oferta aseguradora concreta: la gama Cambio, por ejemplo, que proporciona coberturas diferenciadas para la batería y los sistemas de recarga; programas de asesoramiento en vehículos eléctricos, o el reto medioambiental del reciclaje de baterías.
es imprescindible construir un ecosistema de servicios sólido y diversificado, desde la cooperación entre grupos automovilísticos, la evaluación de tendencias y la escucha activa
En esta última iniciativa nos apoyamos en nuestro centro tecnológico de I+D, Cesvimap, referente mundial en el sector por su contribución al alcance global de la movilidad tecnológica y al desarrollo, experimentación e implantación de soluciones innovadoras. Con más de 120 técnicos en plantilla, ha producido algunos de los estándares más utilizados en el mercado de la reparación de vehículos.
La forma en la que abordamos desde Mapfre todo este contexto es siendo un compañero de viaje en todas las fases y formas del proceso asegurador, asumiendo una estrategia articulada en una doble agenda, que da respuesta tanto a los clientes que demandan soluciones convencionales de movilidad como a aquellos que optan por estas fórmulas más innovadoras. Y, para ello, es imprescindible construir un ecosistema de servicios sólido y diversificado, desde la cooperación entre grupos automovilísticos, la evaluación de tendencias y la escucha activa.
La movilidad del futuro ya está llegando y promete ser más tecnológica, diversa e interconectada, lo que redefine el papel del seguro como garante de estabilidad en un entorno cambiante.

