El portavoz de Volkswagen Group China Technology, Liu Ran, anunció el pasado 5 de febrero la intención de la compañía de, para el año 2030, producir «la mayoría de los automóviles» que comercializa en China sobre su nueva Arquitectura Electrónica China (CEA, por sus siglas en inglés), desarrollada en colaboración con su socio Xpeng, según declaraciones recogidas por Reuters.
El conglomerado alemán adquirió en 2023 el 4,99% de las acciones del fabricante chino de vehículos eléctricos chinos por un total de 700 millones de dólares —635 millones de euros—.
Esta nueva arquitectura se ha diseñado desde el centro de desarrollo de Hefei (China), permitiendo reducir en hasta un 30% los tiempos de producción de los coches —rebajándolos hasta los 18 meses— y abaratar en un 40% los costes en comparación con la plataforma MEB diseñada en Alemania. Este hito se consigue gracias a las unidades de control centralizadas y al incremento de la fabricación interna de componentes.
La decisión responde a la necesidad de VW de recuperar puestos dentro del mercado...
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