La directora general de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA), Sigrid de Vries, ha alertado de que «el 25% de los ingenieros de los fabricantes de vehículos se dedica a adaptar los coches a los cambios regulatorios» que ejecuta Europa, lo que implica un incremento de los costes, que no tienen que afrontar otras regiones como China y EEUU.
Sobre esa idea ha incidido el director general de la VDA alemana, Marcus Bollig, durante el VI Foro de Anfac, que ha apuntado que entre 2019 y 2024 Bruselas aplicó 13.000 normativas, frente a las 3.500 de EEUU. Por ello, incidió en que hay que reducir la carga burocrática.
En una intervención posterior, el director general de la asociación española de fabricantes, José López-Tafall, ha incidido en que necesitamos que «Europa cambie la forma de regular» y que esta sea más realista.
En relación a los cambios que se están produciendo en el sector, De Vries, que ha insistido en que la desregularización no debe ser un tabú, ha señalado que la «evolución será más rápida de lo previsto» porque hay «una transformación enorme ocurriendo».
Riesgo para el empleo
No obstante, ha recordado que hay que tener en cuenta la elección del consumidor, así como impulsar la infraestructura de carga, para que comprar estos vehículos sea más atractivo.
De hacerse a una velocidad inadecuada, ha afirmado la representante de ACEA, se podría producir el escenario de 'game over', que mencionó el presidente de Anfac, Josep María Recasens, en la apertura de la jornada. Sin embargo, ha apuntado que el Parlamento Europeo tiene entre 12 y 18 meses para evitar ese escenario, aprobando las medidas propuestas por Bruselas.
En cualquier caso, el secretario general de los productores de componentes de Clepa, Benjamin Krieger, recordó que, con la transición hacia el VE, de los 1,7 millones de empleados que hay en Europa en este sector se pueden perder 350.000 hasta 2030.
Por su parte, la representante de la asociación francesa de fabricantes apostó porque la importancia de la industria, por fin, ha calado en los políticos, por lo que en las presidenciales de 2027 del país galo va a ser un tema importante.

