La compañía granadina, fundada en 2012 y con más de 10.000 vehículos vendidos en el último ejercicio, ha puesto en marcha un programa de expansión en franquicia dirigido exclusivamente a operadores profesionales del sector y que cuenta ya con siete partners operativos a nivel nacional. Crestanevada plantea una fórmula de crecimiento que combina una marca consolidada, tecnología, capacidad de abastecimiento y conocimiento territorial.
El primer elemento que diferencia el programa de franquicias de Crestanevada de otros es su enfoque de acceso. No se ha diseñado para cualquier emprendedor con capital disponible sino para profesionales del sector de la automoción que ya cuentan con estructura, instalaciones o experiencia en el negocio del vehículo.
En un mercado como el VO, donde la credibilidad ante el cliente, el conocimiento del producto, la capacidad de tasación y la gestión ágil del inventario son variables críticas, los operadores que se unan no pueden empezar de cero a aprender las claves del negocio. De hecho, la firma nazarí busca sumar marca, stock, tecnología, procesos y capacidad comercial con lo que el franquiciado aporta: conocimiento del mercado local, relación con la clientela de su zona y, en muchos casos, instalaciones propias o disponibilidad de espacio.
Rápida incorporación
El proceso de incorporación a la red está concebido para desarrollarse en un plazo de entre dos y seis meses, desde el primer contacto hasta la apertura del punto de venta. En ese período, combina formación y trabajo real, aprende haciendo, con acceso al manual operativo de la compañía, que recoge todos los procesos y protocolos y a la plataforma formativa digital, donde los contenidos se actualizan de forma continua.
El contrato de franquicia tiene una duración inicial de dos años más tres, tiempo que le permite planificar con seguridad su desarrollo y al franquiciador consolidar la presencia de la marca en cada zona. El modelo contempla también la posibilidad de que cada centro gestione no solo el stock centralizado de la red, sino que incorpore unidades propias captadas directamente a particulares (con dinero de Crestanevada) a través de la herramienta TAS —sistema de tasación desarrollado por la compañía—, lo que permite mantener la rotación sin depender de una sola fuente de inventario.
Todas las unidades son reacondicionadas antes de su venta, cuentan con kilometraje certificado y son comercializadas sin daños estructurales ni siniestros registrados. El rango de producto abarca vehículos de entre uno y 10 años y menos de 100.000 kilómetros, con garantía propia de hasta tres años.
Proceso supervisado
Desde el punto de vista de la inversión, puede variar en función de la ubicación, el local, el número de empleados y el contexto de mercado de la zona. Además, el análisis de viabilidad de cada implantación se hace de manera personalizada, estudiando el potencial del mercado local antes de formalizar ningún compromiso. Por ello, desde la matriz se comprometen a acompañar al candidato en la selección de la mejor ubicación y hasta en la coordinación con entidades financieras si fuera necesario.
En el plano operativo, Crestanevada estandariza y define cada proceso clave del día a día del punto de venta: desde la recepción y preparación de vehículos hasta la atención al cliente, la gestión documental, el cierre de ventas y el servicio postventa. El objetivo es que cada franquicia replique la experiencia de una tienda propia de la marca. En el comercial y de marketing, la red proporciona campañas digitales y offline, posicionamiento en portales especializados y acciones locales de captación de clientes.
Y en el tecnológico, el franquiciado accede a toda la infraestructura digital de Crestanevada: software de gestión, CRM, bases de datos y herramientas de analítica de ventas. La filosofía de la compañía se resume en su eslogan «Felicidad de Serie» y se traduce en una serie de compromisos concretos que van más allá del discurso comercial. El programa de «Garantía de Felicidad» incluye la posibilidad de que durante los dos primeros meses, el comprador puede cambiar de vehículo sin sufrir depreciación alguna del mismo.
A esto se suma la cobertura mecánica de hasta tres años que acompaña a cada vehículo, el acceso al historial completo de Carfax.

