Tras la salida efectiva de Luca de Meo, el pasado 15 de julio, y el nombramiento de Duncan Minto como CEO interino, el proceso de selección para un nuevo director ejecutivo del Grupo Renault «ya está en marcha», tal y como se indicaba en el comunicado de la empresa.
Hasta el momento se han barajado los nombres de Denis Le Vot, CEO de Dacia; François Provost, director Compras, Alianzas y Asuntos Públicos del consorcio del rombo; y Maxime Picat, exdirectivo de Stellantis; no obstante, según fuentes del sector a las que ha tenido acceso La Tribuna de Automoción, sería este último quien contaría con más posibilidades de ocupar el sillón de mando, una vez se ha hecho efectivo la designación de un número 1 temporal.
Picat comenzó su carrera en el Grupo PSA (desde enero de 2021, se transformó en Stellantis, con la fusión con FCA) en 1998, donde desempeñó funciones industriales antes de ser nombrado director general de Dongfeng Peugeot-Citroën en China en 2007. En 2012, asumió la dirección de la marca Peugeot; posteriormente, en 2016, fue designado director general de PSA Europa y, en 2019, se integró en el Comité Ejecutivo de la corporación como responsable de la región EMEA.
Tras la creación de Stellantis, fue nombrado director de la región Enlarged Europe, y más tarde, en 2022, pasó a encargarse de las operaciones en Asia-Pacífico, Oriente Medio y África. Desde principios de 2023, ejercía como director de Compras y Calidad de Proveedores y, en su momento, figuraba entre los candidatos al liderazgo del grupo antes de la llegada de Antonio Filosa. Sin embargo, tras asumir este la dirección en junio de 2025 y lanzar una profunda reestructuración del equipo ejecutivo, Picat abandonó la compañía como parte de esa reorganización.
Caída en bolsa y recorte de previsiones
Por otra parte, el Grupo Renault publicó este 15 de julio sus resultados preliminares del primer semestre de 2025, con unos ingresos de 27.600 millones de euros, lo que supone un aumento del 2,5% interanual. No obstante, la compañía ha revisado a la baja sus previsiones para el conjunto del ejercicio, debido al deterioro a lo largo de los primeros seis meses del mercado en Europa, la presión comercial creciente y un desempeño inferior al esperado, especialmente en el segmento de vehículos comerciales ligeros.
El margen operativo se situó en el 6% (2,1 puntos menos), mientras que el flujo de caja libre apenas alcanzó los 47 millones de euros (-96,3%), lastrado por un fuerte impacto negativo del capital circulante, estimado en unos -900 millones. El constructor atribuye esta caída a un nivel de producción elevado a finales de 2024, inventarios por encima de lo previsto y desajustes temporales en la facturación.
Ante este escenario, la empresa ha rebajado su objetivo de rentabilidad operativa para todo 2025 a aproximadamente el 6,5% (frente al ≥7% anterior) y sitúa ahora su previsión de flujo de caja libre entre 1.000 y 1.500 millones de euros, frente a los más de 2.000 millones inicialmente esperados.
Tras la comunicación del profit warning, que coincidió con el nombramiento de Minto, el Grupo Renault sufrió su mayor caída de bolsa desde 2020, ya que sus acciones descendieron alrededor del 18% desde el cierre del día 15 hasta el del día 16.

