Las subastas profesionales de VO que cierran la venta de forma inmediata durante la propia sesión alcanzan tasas de conversión de entre el 35% y el 41%, frente al 11% registrado en aquellas operaciones que quedan sujetas a una validación posterior por parte del propietario del vehículo. Así lo refleja un análisis realizado por Manheim España.
Según la empresa, estos datos evidencian la creciente preferencia del mercado profesional por procesos de compra más ágiles, con menos pasos intermedios y una mayor certidumbre sobre el resultado final de la operación. La tendencia ha sido corroborada por una encuesta realizada entre fabricantes, grandes flotas y compradores profesionales.
El estudio concluye que los operadores valoran cada vez más aquellos modelos que permiten anticipar las condiciones de compra, reducen la carga administrativa y facilitan una incorporación más rápida de los vehículos al stock.
La incertidumbre penaliza las operaciones
Manheim señala que, en las subastas sujetas a revisión posterior, la puja ganadora no garantiza necesariamente el cierre de la operación. En estos casos, la compraventa puede quedar condicionada a fases adicionales de aprobación que prolongan los plazos o incluso impiden la adjudicación definitiva del vehículo.
Para los compradores profesionales, esta situación introduce incertidumbre en la planificación del aprovisionamiento y la rotación del stock. Para los vendedores, además, dificulta la salida rápida de los vehículos y la obtención de señales claras sobre el valor real que el mercado está dispuesto a pagar.
Más allá del precio
La compañía destaca que la conversión de una subasta no depende únicamente del importe alcanzado en la puja, sino también de factores como la calidad de la información disponible, la trazabilidad del vehículo, la transparencia de las condiciones de venta y la rapidez con la que puede cerrarse la operación.
En este sentido, el director comercial de Manheim España, Edgar Rodríguez, subraya que «el valor no está solo en ganar una puja, sino en saber con rapidez si esa unidad puede incorporarse al stock». A su juicio, cuando las condiciones están definidas antes de la subasta y la adjudicación se confirma durante la propia sesión, tanto compradores como vendedores pueden tomar decisiones con mayor previsibilidad.

