La penetración del vehículo eléctrico y del híbrido enchufable sigue aumentando mes a mes en España, si bien la cuota del 100% eléctrico que se sitúa en el entorno del 9% en lo que llevamos de 2026 dista en casi 10 puntos porcentuales de la media europea.
Sin embargo, en abril, la penetración de electrificados en el canal de particulares ha supuesto el 27,7%, con un 13,3% para los híbridos enchufables y un 14,4% para los eléctricos. Las claves de esta aceleración de las ventas de turismos de baterías están en la mayor oferta con la llegada continua de nuevos modelos, las ayudas del Plan Auto+ de hasta 4.500 euros que están adelantando las marcas a la espera de que el Ministerio de Industria publique las bases oficiales de la convocatoria, la deducción del 15% hasta 3.000 euros en el IRPF por la compra de un eléctrico y, también, la aportación de los llamados CAE, los certificados de ahorro energético.
Esta herramienta es la última en llegar y beneficia directamente al consumidor al monetizar su ahorro energético, por ejemplo, con la compra de un coche eléctrico. Bruno Brito es consejero delegado de Ideauto (Instituto de Estudios de Automoción), una empresa filial de la Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac) que ha desarrollado una plataforma digital para la tramitación de estos ahorros.
Pregunta.— ¿Sabe el consumidor que existe un CAE?
Respuesta.— Cada vez más, porque los CAE son incentivos de ahorro energético que afectan a todos los sectores, desde los edificios a las empresas. Nosotros, como especialista en automoción, nos hemos centrado en nuestro sector. Al que va a comprar un coche electrificado hay que decirle que, además de las posibles ayudas del Plan Auto+, de los planes de las autonomías y ayuntamientos para incentivar el cambio de un coche viejo por uno nuevo, o de las deducciones en el IRPF, también está la posibilidad de monetizar el ahorro energético asociado a esa operación de compra a través de los CAE. Además, los CAE no están sujetos a los Presupuestos Generales del Estado ni a los de las regiones, y están en vigor al menos hasta 2030. Por eso, desde Ideauto trabajamos para que el cliente conozca esta herramienta para que se pueda aprovechar de este marco de incentivos definido por el sistema de forma independiente.
Desde nuestro lado, hemos desarrollado un tríptico informativo del proceso para el cliente, en conjunto con Anfac y el Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico. Su objetivo es poder transmitirles a los clientes la información esencial, de forma correcta y oficial, de un sistema nuevo y desconocido para ellos. La divulgación es clave para hacer fácil algo que puede parecer engorroso y, desde Ideauto, estamos inmersos en diferentes acciones para explicar el sistema tanto a actores y operadores como al consumidor.
P.—¿Y qué tiene que ver Ideauto en los CAE?
R.— Hemos visto la oportunidad para el sector, y quisimos impulsarla, pero también hemos visto la necesidad de ayudar el sector a crear un proceso ágil y homogéneo para que fuera un éxito. Por ello, hemos desarrollado una plataforma digital, centrada únicamente en la automoción. Como los CAE son válidos para muchos sectores, nosotros hemos puesto nuestra credibilidad en el tratamiento y gestión de los datos de matriculación de la DGT al servicio del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico para agilizar los procesos sin perder garantía de seguridad en el proceso, a la vez que garantizamos que cada expediente es gestionado de forma individual y confidencial y sin compartir datos entre operadores.
«La información para el CAE se puede validar en origen, durante el proceso de venta, lo que ayuda a reducir los tiempos de certificación y transmite confianza al cliente, llegando el dinero en el momento de la compra»
Es importante que impulsemos esta herramienta para ayudar el sector, pero, en simultáneo, podamos aportar nuestra experiencia y conocimiento para mantener tres puntos relevantes para el Ministerio: ayudar a eliminar la burocracia, garantizar la ausencia de fraude y el control del ahorro.
P.— Pero ¿por qué Ideauto es más ágil que otras plataformas?
R.— Nuestra plataforma permite validar la información en origen, es decir, en el mismo concesionario durante el proceso de venta, lo que ayuda a reducir los tiempos de la certificación y transmite una confianza al cliente que permite que el dinero llegue al beneficiario en ese momento de la compra, siendo prácticamente una ayuda directa.
El rol de Ideauto es gestionar la captura y validación de esos expedientes, siendo los operadores los responsables de su transacción, pero con su conocimiento del mercado y de los datos del mismo y su capacidad de desarrollo tecnológico ha podido diseñar un proceso simple para la validación de los datos del vehículo objeto de CAE y la pone a disposición de todos los interesados en monetizar esta herramienta.
La plataforma CAE de Ideauto está abierta a todos los operadores que generan ahorros y quieran realizar la tramitación de estos incentivos: marcas de automóviles, concesionarios, empresas de renting, flotistas, instaladores de puntos de recarga, y también para todos los sujetos delegados y obligados que desean comprar estos ahorros para emitir sus certificados, recogiendo y agregando los ahorros energéticos generados por el sector del transporte.
Pero sabemos que, gracias a nuestra aportación, se han logrado ventajas importantes, porque estamos automatizando al máximo el proceso con evoluciones continuas, así seguiremos, para reducir los tiempos y costes de tramitación. A medida que el sistema ha ido avanzando, la eficacia ha aumentado y los importes disponibles para el cliente crecen a partir de que los procesos se agilizan y los gastos de tramitación se minimizan.
P.— ¿Quién pone precio al ahorro del CAE?
R.— No es nuestra responsabilidad el importe ofrecido y no nos focalizamos en eso. Ideauto lo que hace es tratar de que el proceso sea lo más eficaz y eficiente posible. Esto abarata sus costes y garantiza que al cliente le llegará más dinero. Como he dicho, es un sistema abierto a todos, así que está garantizada la oferta entre sujetos obligados (las energéticas) y delegados.
Ahora, además con la nueva versión de la plataforma, permite un trato diferenciado según el tipo de cliente: particular, autónomo, renting o empresa; lo que facilita la diferenciación documental y procesal tanto en concesionarios, como al fabricante o a las propias compañías de renting.
Y seguimos invirtiendo para aumentar el nivel de automatización en la cumplimentación y validación, aplicando técnicas de programación e IA por detrás, así como automatizar el flujo en toda la cadena, hasta el verificador y gestor autonómico. Más automatización supone menor coste de intermediarios para la tramitación y, por tanto, más beneficio para el cliente.
P.— ¿Cuáles serían los siguientes pasos?
R.— Desde nuestro lado, insistirle al cliente en que si se compra un coche eléctrico puede ahorrarse, de aquí a 2030, en torno a 1.000 euros en un vehículo turismo. Nosotros seguimos trabajando con el Ministerio de Transición Ecológica para mejorar el contenido de las fichas técnicas que permitan declarar las actuaciones de ahorro de energía final de una forma fácilmente replicable. Creo que hay margen de mejora en las fuentes utilizadas, así como la documentación requerida. El sistema CAE afecta a muchos sectores de la economía, pero la ficha relacionada con el vehículo eléctrico (TRA050) requiere un conocimiento propio del sector, tanto a nivel operacional y documental, y ese es justamente el valor que Ideauto está poniendo en este sistema.
«La plataforma de Ideauto está centrada solo en la automoción y está abierta a marcas, concesionarios, empresas de renting, flotistas o instaladores de puntos de recarga, entre otros»
Nuestra plataforma está ya preparada para añadir más fichas, como la que propone Anfac de una que no sea obligatoria la sustitución de un vehículo antiguo en la adquisición de un eléctrico nuevo. Creemos que sería positivo para el cliente. Es cierto que al no incluir el vehículo sustituido se podría reducir algo el ahorro energético. Sin embargo, permitiría seguir abaratando el proceso burocrático de tramitación y podríamos acercarnos o superar la cantidad que se percibe con la ficha actual del vehículo eléctrico para el cliente.

