Seat SA ha anunciado que va a implementar una nueva estrategia corporativa a largo plazo con el objetivo de alcanzar un margen de beneficio del 6% en 2030, después de haber finalizado el ejercicio 2025, que lo ha calificado de «resiliencia», con unas ganancias operativas de apenas 1 millón de euros —según el sistema de contabilidad internacional—, un 99,8% menos que los 633 millones de 2024, con los que la compañía se anotó un retorno del 4,4%.
Esta nueva hoja de ruta, que se aplicará tras haber reducido los costes de estructura «cerca de un 20%» desde 2020, se basará en «la creación de valor, la excelencia operativa y el crecimiento sostenido de Cupra». A pesar del «significativo» ajuste de gastos ya conseguido, el fabricante se ha comprometido a seguir manteniendo «un riguroso control» de los mismos, continuando con un «Performance Program», cuyas prioridades son «maximizar los ingresos, reducir los costes directos asociados al producto y los fijos, así como optimizar las inversiones, priorizando las que creen mayor valor», tal y como ha detallado en una presentación online de sus cuentas el CEO de la corporación, Markus Haupt.
La complejidad del pasado curso, que la empresa concreta en una mayor competencia en el mercado, el aumento del mix de vehículos electrificados —generan una rentabilidad más pequeña—, los aranceles extra sobre el Cupra Tavascan, mayores costes de producto y el impacto de efectos financieros extraordinarios, condujo a que el resultado operativo (según contabilidad nacional) fuese negativo con 93,1 millones, en comparación con las ganancias de 534,6 millones de 2024.
Seat SA mantiene el resultado neto en positivo
Sin embargo, Seat SA, en el neto, pudo mantenerse en los números negros, con 40,9 millones, que representaron una caída del 92,%. Estos balances se alcanzaron con una facturación récord de 15.115 millones, es decir, un 3,7% más, gracias a unas ventas también históricas de 586.300 vehículos, un 5,1% más. De ellas, 328.800 correspondieron a Cupra (+32,5%) y 257.400 a Seat (-17%).
En el apartado comercial, sobresalió el fuerte avance que cosechó el constructor español en electrificación, con un aumento de las entregas del 65,9% en eléctricos puros y del 62,9% en híbridos enchufables. Unos números que permitieron que Seat SA consiguiera cumplir al cierre del curso con su objetivo de emisiones en la UE, según enfatizó Haupt.
Precisamente, sobre la transformación hacia la electromovilidad que está experimentando la compañía, que se plasma en la conversión de la fábrica de Martorell en un hub de producción de cero emisiones —se han movilizado 3.300 millones para poder ensamblar el Cupra Raval y el VW ID. Polo y sus baterías—, el grupo explica que en su ofensiva inversora desde 2020 —acumula 6.200 millones— se vivió un pico el pasado año, con 1.300 millones destinados a capex e I+D. Un impulso que afectó al flujo de caja neto, que finalizó con -431 millones.

