A pesar de que el Grupo Volkswagen tiene previsto recortar un 20% los costes de sus marcas para 2028, este ajuste no afectará a la planta de Martorell de Seat y Cupra, ya que, tal y como afirmó el CEO de estas firmas, Markus Haupt, «no prevemos ningún tipo de medida de reducción de plantilla».
Según explicó el directivo en una mesa redonda online en el marco de la presentación de los resultados financieros de 2025, la compañía mantiene una estructura de empleo estable en la factoría catalana, pese al contexto de transformación que atraviesa la industria del automóvil.
El ejecutivo recordó que la empresa ya puso en marcha en 2022 un proceso de reorganización interna vinculado a la electrificación y a la adaptación de su estructura corporativa. Ese plan contemplaba una reducción del 20% del personal indirecto (no vinculado a producción) y del 30% de las estructuras de gestión, un proceso que culminará a finales de 2026. En total, se estableció la salida voluntaria escalonada de 1.330 empleados hasta 2026. «Estamos en la recta final de esa transformación y cumpliendo los compromisos que asumimos», señaló.
Programa de eficiencia
Seat ya ha ajustado costes de estructura cerca de un 20% desde 2020. No obstante, la compañía está centrando ahora sus esfuerzos en mejorar la rentabilidad mediante un programa interno de eficiencia que busca reducir gastos sin afectar al empleo. Según explicó el vicepresidente financiero, Patrik Mayer, la estrategia pasa por optimizar procesos, inversiones y tecnología.
«Nuestro objetivo es que la organización consiga lo mismo o incluso más con menos recursos», afirmó Mayer, quien adelantó que la corporación está desarrollando una hoja de ruta de optimización de inversiones que pretende reducir el volumen anual de estas desde los 1.300 millones de euros actuales a alrededor de 1.000 millones lo antes posible, sin modificar los planes de producto ni la modernización industrial.
Este plan forma parte del objetivo de Seat y Cupra de alcanzar una rentabilidad del 6% sobre ventas en 2030, una cifra que, según la empresa, exigirá avances progresivos en eficiencia durante los próximos años, y que no han logrado nunca con anterioridad.
Mayer explicó que la mejora de resultados se apoyará en varios factores, entre ellos el lanzamiento de modelos eléctricos y la eliminación de algunos costes regulatorios. «Este año daremos un gran primer paso hacia ese objetivo de rentabilidad», aseguró, aunque evitó hacer previsiones concretas en un entorno que calificó de «muy volátil».
El papel del Cupra Raval
Uno de los pilares en los que confían los directivos es el Cupra Raval, que se fabricará en Martorell y que la entidad considera primordial para la transición hacia la movilidad cero emisiones, además de aseverar que encaja a la perfección en la nueva categoría de vehículo eléctrico pequeño europeo (M1E) que la Unión Europea incentivará con ventajas como el acceso a supercréditos para fabricantes (1 unidad cuenta como 1,3 a efectos de los objetivos de reducción de emisiones de CO2).
De este modo, según Haupt, el modelo será «la columna vertebral de nuestra estrategia de electrificación», gracias a su precio más accesible, cercano a 26.000 euros sin ayudas, lo que, a su juicio, contribuirá a «democratizar la movilidad eléctrica».
Martorell tomará así un papel protagónico en la fabricación de la familia de eléctricos urbanos del Grupo Volkswagen, que incluirá también el ID. Polo, así como el ID. Cross y el Skoda Epiq, ambos asignados a Pamplona. Todos partirán de la misma plataforma, lo cual permite «un nivel de sinergia muy alto» y el ahorro de 650 millones de euros en desarrollo.
Dos marcas con roles diferentes
En paralelo, Seat y Cupra seguirán manteniendo estrategias diferenciadas. Mientras la segunda liderará la ofensiva eléctrica del consorcio, la primera continuará centrada en modelos de combustión electrificados.
«Ambas marcas se complementan perfectamente», explicó Haupt. «Cupra se sitúa entre el segmento de volumen y el premium y es la que nos permite introducir la tecnología más avanzada, mientras que Seat seguirá ofreciendo modelos más accesibles».
En ese contexto, como ya habían anunciado previamente, el Seat Ibiza y el Arona incorporarán versiones mild hybrid en 2027, mientras que el León contará con una variante híbrida autorecargable en 2028.
La estrategia, según el directivo, responde a la realidad de mercados como España o Italia, donde la electrificación avanza a un ritmo más lento. «El momento en el que la electricidad domine completamente el mercado aún no ha llegado», señaló.
Expansión internacional
Respecto a Cupra, los ejecutivos volvieron a confirmar que han congelado temporalmente su proyecto de entrada en Estados Unidos a finales de década, debido al actual contexto geopolítico.
«Fue una decisión difícil porque teníamos mucha ilusión con el proyecto, pero era la única medida responsable en este momento», explicó Haupt. «Cuando hacemos una inversión tenemos que estar seguros de que el país y el entorno son adecuados», zanjó.
La empresa mantiene, sin embargo, su intención de seguir creciendo internacionalmente y continúa analizando nuevos mercados.
Respecto a sus planes en Oriente Medio, Haupt explicó que conservan su interés por entrar en destinos como Dubái y Arabia Saudí, una estrategia que ya fue anunciada el pasado año, aunque su ejecución dependerá de la evolución del conflicto bélico. «Seguimos pensando que es una región en crecimiento y que encaja muy bien con el perfil de cliente de Cupra», señaló.
No obstante, el directivo indicó que la empresa está analizando la situación «con mucho detalle» antes de fijar un calendario definitivo para el desembarco comercial. Además, confirmó que por el momento no están observando impactos como subidas de precios de proveedores, aunque se mantienen alerta.















































