El CEO de Renault, François Provost, ha confirmado que es «probable y lógico» que la planta de Palencia fabrique modelos eléctricos del segmento C.
«Palencia es nuestra planta principal para los segmentos C y D, y seguiremos invirtiendo en ellos, también en nuestro plan a medio plazo», afirmó el directivo durante un encuentro con periodistas, subrayando que «ya que Europa ha decidido apostar por vehículos eléctricos con las regulaciones, especialmente las de 2030, es lógico que más fábricas pasen a lo eléctrico y que el segmento C se fabrique allí», en referencia a la factoría palentina.
La Tribuna de Automoción ya adelantó en primicia que la francesa estaba preparando un plan industrial con dos vehículos. Uno de ellos sería del segmento C, que equivaldría a la segunda generación del Scenic e-Tech (con una longitud de alrededor de 4,5 metros) y sería 100% eléctrico, aunque también se lanzaría una versión con una propulsión superhíbrida (eléctrica de rango extendido). El segundo, sería una nueva generación del Rafale, puesto que pertenecería al segmento D, con un largo de alrededor de 4,7 m y con una mecánica 100% enchufable. Ambos estarían previstos desde 2028 y a raíz de este proyecto se calcula para Palencia un potencial de alrededor que 184.000 unidades anuales.
De acuerdo con el directivo, se han invertido 16.500 millones de euros en Francia desde 2020 y sus nueve fábricas francesas «están bien utilizadas y todas tienen proyectos. Además, en 2025, nuestra producción en Francia aumentó un 5% y se espera que continúe». Esto, sumado al hecho de que «nuestras fábricas españolas son competitivas, de alto nivel y con una calidad constante» y de que «el coste de producción en España es inferior al que había antes del Covid-19», son los motivos de que haya «una alta probabilidad de que a España se le asigne la producción de C-EV a partir de 2028».
No obstante, Provost matizó que el proceso interno aún no ha concluido y que la decisión definitiva está pendiente de validación operativa. «Ahora tenemos que demostrar que el proyecto está en marcha, estoy esperando la respuesta final de mis equipos españoles para confirmarlo», añadió.
Y es que Renault está en negociaciones del convenio colectivo en España y previsiblemente presentará este plan industrial en las próximas reuniones, de manera que Francia confirmaría el proyecto una vez se llegue a un acuerdo. Actualmente se ensamblan en este emplazamiento el Austral, el Espace y el Rafale.
No obstante, este proyecto no contemplaría inicialmente la asignación de nuevos modelos para la planta de Valladolid, ya que, según la planificación prevista, la transición de esta factoría hacia la electromovilidad arrancaría a comienzos de la próxima década, un calendario que ya llevó al fabricante a renunciar a dos convocatorias del Perte VEC al no ajustarse los plazos de ejecución a su hoja de ruta industrial.
Electrificación y regulación europea
Sobre los objetivos climáticos europeos, el directivo valoró positivamente las señales de mayor flexibilidad por parte de la Comisión Europea y defendió un enfoque «pragmático» que no penalice a la industria.
Considera que el segmento A puede renacer gracias a la electrificación si se reducen costes y cargas regulatorias, y abogó por una transición equilibrada: «Lo que es bueno para el cliente es avanzar paso a paso hacia el eléctrico», combinando VE con híbridos completos y soluciones de autonomía extendida.
De este modo, Renault mantendrá su «estrategia de dos pilares»: batería eléctrica e híbrido completo. «No miraré atrás; solo miraré hacia la electrificación», concluyó el CEO, con el objetivo de situarse al nivel de los competidores chinos en coste y tecnología.
En cuanto al ritmo de lanzamientos, se mantendrá en los próximos años, con una cadencia similar en Europa y más intensa fuera del continente, poniendo el foco en la «calidad antes que en la cantidad». El detalle se presentará el 10 de marzo en el Capital Markets Day.
Respecto a las marcas, prevé crecimiento para las tres enseñas del grupo. Renault se apoyará en modelos como el nuevo Twingo y el Trafic E-Tech; Dacia contará con el primer año completo del Bigster; y Alpine continuará su expansión eléctrica tras el arranque del A290 y las primeras reacciones positivas al A390.
Alianzas estratégicas fuera de Europa
Recientemente, Grupo Renault ha anunciado varias alianzas estratégicas, pero, de acuerdo con el CEO, sus planes en este aspecto responden a un modelo dual: autonomía tecnológica en Europa y cooperación pragmática en mercados internacionales para acelerar el crecimiento.
«Nuestro plan a medio plazo es claramente un plan propio», aseguró, «en Europa desarrollamos nuestras propias tecnologías. Son competitivas y atraen a otros fabricantes»; además, citó el interés de socios como Ford, Nissan o Mitsubishi por sus plataformas y ecosistemas.
Fuera de Europa, el enfoque es distinto. «Somos más pragmáticos. Para crecer rápido estamos encantados de compartir recursos con socios estratégicos», explicó. En India, el grupo coopera con Nissan en la planta de Chennai; en Corea del Sur y Brasil mantiene proyectos con Geely. «Europa es nuestro núcleo, donde somos completamente independientes. Fuera de Europa nos apoyamos en alianzas para acelerar», resumió.
India será una de las prioridades para el conglomerado a medio plazo y Provost destacó el relanzamiento del Duster en el segmento C —el mayor del mercado indio—, además de anticipar varios modelos adicionales en ese segmento durante el ciclo estratégico.
El grupo ha reorganizado su estructura en el país bajo un único consejero delegado local (Stephane Deblaise) y busca un crecimiento «serio, robusto y resiliente». «No esperamos volúmenes locos; queremos rentabilidad y posicionamiento en los segmentos medios y altos», incidió, con especial foco en electrificación e híbridos.
Respecto al acuerdo con Ford, por el que Renault desarrollará y producirá en Francia dos modelos eléctricos de batería para la marca estadounidense basados en su propia tecnología, aseveró que «serán coches Ford: Ford decidirá el diseño y las funciones». Renault aportará la plataforma, el desarrollo y la producción, en un esquema de fabricación para un tercero. «No hay ninguna conexión con tecnologías chinas en esta alianza; se basa en tecnología Renault desarrollada en Europa», subrayó.
El directivo insistió en que cada colaboración responde a un criterio claro: «Cada vez que hacemos una alianza es solo por el beneficio de Renault y para reforzar nuestra competitividad».
Pérdidas por el impacto de Nissan
A pesar de tres años consecutivos de crecimiento en ventas, el grupo Renault volvió a sufrir el impacto del deterioro financiero de su participación en Nissan. Y es que la francesa cerró 2025 con unas pérdidas netas de 10.931 millones de euros, frente al beneficio de 752 millones registrado en 2024, una situación que ya se intuía tras los resultados del primer semestre, que supusieron uno de los de los peores comienzos de año de su historia reciente.
El impacto vinculado a la japonesa fue una pérdida contable no monetaria de 9.315 millones derivada del cambio en el tratamiento contable de las acciones y una contribución negativa de 2.331 millones por puesta en equivalencia. Excluyendo estos efectos, el beneficio neto ajustado del grupo habría sido positivo, de 715 millones de euros, aunque hubieran seguido suponiendo un retroceso del 74,1% frente a 2024.
En términos de resultado operativo, fue de 3.632 millones de euros (-15%), equivalente al 6,3% de los ingresos, frente al 7,6% del año anterior. Asimismo, los ingresos del grupo alcanzaron los 57.922 millones de euros, un 3% más que en 2024 (+4,5% a tipos de cambio constantes). Los ingresos del área Automoción crecieron un 1,8%, hasta 51.442 millones, impulsados por un efecto mix positivo gracias a los recientes lanzamientos, que compensó en parte la presión en precios y el efecto negativo de divisas.
En el plano comercial, el grupo vendió 2.336.807 vehículos en todo el mundo, un 3,2% más en un mercado que creció un 1,6%. En Europa, se situó en el podio de fabricantes, con un fuerte impulso de la electrificación: las ventas de eléctricos crecieron un 77,3% y las híbridas un 35,2%, alcanzando una cuota del 14% y 30% del mix total, respectivamente.
De cara a 2026, el grupo prevé un margen operativo en torno al 5,5% de los ingresos y un flujo de caja libre del área Automoción cercano a 1.000 millones de euros, en un entorno que califica de complejo. A medio plazo, aspira a mantener un margen operativo de entre el 5% y el 7% y un flujo de caja libre anual igual o superior a 1.500 millones de euros de media.















































