El Renault 4 fue durante tres décadas uno de los pilares industriales y comerciales de la marca. Fabricado entre 1961 y 1992, superó los 8,1 millones de unidades vendidas en más de 100 países, con cerca de 800.000 coches ensamblados en Valladolid. Ahora, más de 30 años después, el nombre regresa asociado a un modelo completamente distinto en planteamiento técnico, pero con una ambición similar en volumen: el Renault 4 E-Tech eléctrico, que se sitúa en el segmento B y toma el relevo como propuesta de acceso familiar dentro de la nueva gama eléctrica del fabricante.
El nuevo modelo nace sobre la plataforma AmpR Small, compartida con el Renault 5 eléctrico, y se adapta a un mercado dominado por la electrificación, la conectividad y los sistemas de asistencia.
Aspecto exterior
El Renault 4 E-Tech mide 4,14 metros de largo y 1,80 m de ancho, lo que lo sitúa ocho centímetros por encima del Renault 5, enfocado a un uso más polivalente.
Asimismo, el diseño recupera elementos reconocibles del modelo clásico, reinterpretados con un lenguaje actual. El rasgo más llamativo es la calandra monobloque iluminada, una novedad mundial en la marca, que integra los faros en una única pieza. En esta se integran las ópticas de formato redondeado, mientras que en la parte trasera los pilotos LED adoptan un diseño más estilizado.

Otros detalles funcionales son el umbral de carga bajo (607 mm, 10 menos que la media del segmento), pensado para facilitar el acceso al maletero (420 litros), las protecciones plásticas en los pasos de rueda y paragolpes de mayor volumen. Las manillas de las puertas en acabado contrastado y los gráficos laterales de trazos rectos remiten formalmente al modelo original.
La gama contempla varias opciones de color exterior, que incluyen tanto tonos llamativos como acabados más neutros. Según versión, el modelo equipa llantas de hasta 18 pulgadas, una medida ya extendida en el segmento B eléctrico actual.
Digitalización y seguridad como ejes del interior
El interior del nuevo Renault 4 adopta una arquitectura digital basada en una doble pantalla horizontal. El cuadro de instrumentos es digital, de hasta 10,1 pulgadas, mientras que la pantalla central del sistema multimedia mide 10 pulgadas y funciona mediante el sistema OpenR Link, con servicios de Google integrados. Desde esta interfaz se gestionan funciones como la navegación, el estado de la carga, el flujo de energía y la planificación de rutas con paradas de recarga.
En materia de seguridad y ayudas a la conducción, el modelo incorpora un conjunto amplio de sistemas ADAS, entre los que se incluyen control de crucero adaptativo, mantenimiento de carril y vigilancia del estado del conductor. En el ámbito de la seguridad activa destaca el sistema de frenada, que integra funciones de frenado automático de emergencia (también en maniobras a baja velocidad) y un sistema de frenada regenerativa intensificada mediante el modo one pedal, que permite detener el vehículo sin accionar el pedal del freno en determinadas condiciones y que proporciona una agradable sensación de control al usuario.
Propulsión y batería
La gama se estructura en torno a dos configuraciones mecánicas. La versión de acceso combina un motor de 120 CV (90 kW) y 225 Nm con una batería de 40 kWh, que homologa hasta 308 km de autonomía WLTP, pensada para un uso principalmente urbano.

Por encima se sitúa la variante Comfort, con 150 CV (110 kW), 245 Nm y una batería de 52 kWh, que alcanza hasta 408 km WLTP.
Ambas opciones admiten carga en corriente alterna a 11 kW y carga rápida en corriente continua de hasta 100 kW, lo que permite recuperar del 15 al 80 % de la batería en aproximadamente 30 minutos, según la configuración. Además, el sistema es compatible con funciones bidireccionales V2L, que permiten utilizar la batería del vehículo como fuente de energía externa.
Desde 25.550, incluyendo el Plan Auto +
Renault no ha comunicado objetivos de ventas concretos para el mercado español, pero el posicionamiento del modelo apunta a un volumen relevante dentro del canal particular, donde la marca ha ganado cuota en los últimos ejercicios. Fabricado en Maubeuge (Francia), el Renault 4 E-Tech está llamado a complementar al Renault 5 como alternativa más espaciosa y versátil.
La gama arranca en 25.550 euros para la versión de autonomía urbana, mientras que la variante con batería de 52 kWh parte de 28.555 euros. Estos precios incluyen impuestos y, aunque no contemplan promociones comerciales, ya descuentan el anticipo de 4.500 euros del plan Auto +.















































