El CEO del Grupo VW, Oliver Blume, ha declarado que está «muy orgulloso de lo que el equipo de Seat y Cupra ha conseguido en los últimos años y esto me da mucha confianza de cara al futuro», añadiendo que «estamos comprometidos a seguir construyendo sobre esta base y a crear condiciones» para que la compañía «continúe creciendo y contribuyendo al éxito del consorcio».
Estas declaraciones, incluidas en un comunicado remitido por la corporación española, llegan tras el acuerdo de ayer en el Consejo de Supervisión del constructor germano sobre el plan de reestructuración para 2030 y la publicación de informaciones en prensa que situaban la intención del Comité Directivo de la germana de retirar la marca Seat a finales de 2029. En la nota, se apunta que la enseña «continuará con los lanzamientos y actualizaciones de producto ya previstos, incluida la introducción de versiones mild-hybrid del Ibiza y el Arona prevista para 2027. Sin embargo, más allá del ciclo de producto actual, el futuro de la marca Seat sigue analizándose».
A partir de ahí, la empresa puntualiza que «en el contexto actual, con una regulación cada vez más exigente, el coste de la electrificación y la inversión necesaria para desarrollar una nueva generación de modelos eléctricos, hacen que este análisis para seguir invirtiendo en la marca Seat sea cada vez más complejo. Por tanto, siguen siendo posibles varios escenarios más allá de 2030. En función de cómo evolucionen la regulación, la demanda de los clientes y las condiciones del mercado, se valorará la continuidad de la marca Seat. No se ha tomado ninguna decisión todavía», sentencia.
«Futuro sólido para Seat Martorell», dentro de la transformación del Grupo VW a 2030
De cara a poder asegurar su supervivencia, se destaca como imprescindible «mantener flexibilidad en una industria cuyo entorno regulatorio, tecnológico y competitivo sigue cambiando con rapidez». Sea como fuere y «el escenario que finalmente se materialice, desde Seat SA y nuestra red de concesionarios seguiremos respaldando a los clientes de Seat y cumpliendo todos los compromisos adquiridos con ellos», asegura.
El CEO de Seat y Cupra, Markus Haupt, también ha trasladado un mensaje de confianza sobre el futuro, comentando que el grupo español «inicia una nueva etapa desde una posición sólida. Nos estamos convirtiendo en una potencia automovilística, con un papel industrial creciente dentro del Grupo VW y con Cupra alcanzando todo su potencial. Esta es una historia de transformación, con Cupra como motor clave de nuestro crecimiento y rentabilidad futuros. Al mismo tiempo, nuestras responsabilidades industriales están creciendo y, con ellas, el empleo. Estamos construyendo un futuro sólido para Seat SA y para Martorell», concluye.
En este sentido, sobre el futuro de las instalaciones catalanas, para las que los sindicatos llevan años reclamando la adjudicación de una segunda arquitectura eléctrica —adicional a la MEB21 sobre la que se fabrican los cero emisiones Raval e ID. Polo y que daría lugar a modelos de baterías del tamaño del Formentor—, Haupt manifiesta que seguirán «trabajando para asegurar una plataforma adicional, reforzando nuestra huella industrial y creando nuevas oportunidades de futuro».
Carnero, presidente del Comité de Empresa de Seat: «La prioridad, asegurar el futuro y un empleo de calidad»
En el comunicado igualmente se incluyen declaraciones del presidente del Comité de Empresa de Seat SA y miembro del Consejo de Supervisión VW AG, Matías Carnero, quien defiende: «Para nosotros, la prioridad siempre ha estado clara: asegurar el futuro de la compañía y un empleo de calidad para las próximas generaciones. Seat SA no es una sola marca. Es una compañía que tiene a Seat y a Cupra, una huella industrial estratégica y un papel cada vez más importante dentro del Grupo VW. La transformación nunca es fácil, pero si trae inversión, más responsabilidad y crecimiento a Martorell, también puede crear nuevas oportunidades para nuestra gente. Seguiremos trabajando juntos para garantizar que Seat SA tenga un futuro industrial y laboral sólido».
Más allá de todos los posicionamientos, y como se había dejado ya claro durante los últimos años, en la hoja de ruta de Seat SA hacia 2030 y a largo plazo, con independencia de qué se decida sobre la continuidad de la marca, «el foco es llevar a Cupra a desarrollar todo su potencial», según remarca la corporación, puesto que «se ha convertido en una parte central de la transformación de la compañía y en su principal motor de crecimiento».
De este modo, se recuerda que aspiran «a alcanzar una cuota del 3% en Europa, apoyada en la continua renovación de su gama de producto y en una mayor expansión internacional». En este último terreno, el siguiente hito es la entrada en Oriente Medio en el tercer trimestre de 2027. Además, se están evaluando otras oportunidades, «incluida la ambición a largo plazo de entrar en Estados Unidos».

