Volvo ha obtenido autorización del Gobierno de Estados Unidos para seguir importando vehículos conectados al país pese a su vinculación accionarial con China y a las nuevas restricciones impulsadas por Washington contra vehículos que contengan hardware y software procedentes del gigante asiático. La autorización, concedida por la Oficina de Servicios de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones estadounidense, supone un paso clave para garantizar la continuidad comercial de la marca sueca en el mercado norteamericano.
Desde el pasado 17 de marzo de 2025 está en vigor una normativa del Departamento de Comercio que limita la importación y venta de vehículos conectados que incorporen software chino o ruso a partir del año modelo 2027 y hardware desde 2030.
Además, la regulación restringe la actividad de fabricantes con vínculos accionariales...
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