Nissan ha emprendido una nueva oleada de recortes en nuestro país, con el inicio de un procedimiento de despido colectivo en las instalaciones industriales que aún mantenía en Barcelona —en el Estruch, donde tiene un centro de Recambios y unas oficinas con diferentes departamentos de gestión administrativa, y el centro técnico NTCE de Zona Franca—, que afectará en principio a 211 trabajador, según anunció ayer la empresa.
Además, el 5 de mayo y en el marco del Plan Re: Nissan, la compañía anunció «la propuesta de reducir las operaciones en aproximadamente 900 puestos de trabajo en todas las entidades europeas», incluyendo el mencionado «redimensionamiento» del centro de Recambios de El Prat de Llobregat (que implica pasar de 122 empleados a 12), reducir de dos a una las líneas de la fábrica de Sunderland (Reino Unido) y «el cambio del modelo de distribución en los mercados nórdicos, pasando al modelo de gestión de importador». Esto mismo ya lo hizo en Portugal.
Sin embargo, al menos en esta fase, no se espera que haya una afectación estructural en las factorías de recambios de Nissan Ávila ni en de componentes de Los Corrales de Buelna (Cantabria). De hecho, en esta última, durante una reunión con el comité de empresa, la dirección tranquilizó a la parte social al comunicarles que no está en riesgo el futuro de las instalaciones.
Tanto es así, que según ha podido saber La Tribuna de Automoción de fuentes del sector, la factoría acaba de conseguir la adjudicación de un nuevo proyecto para fabricar piezas para Caterpillar, empresa especializada en vehículos para la construcción.
En concreto se trata de hacer los volantes de inercia, por lo que tanto el cliente como el tipo de componente es nuevo para Nissan Cantabria. Además, no se trata de un encargo menor, puesto que se prevé que suponga el 8% de la actividad del centro cántabro.
Nissan Cantabria suministrará nuevas piezas para Renault, al menos hasta final de año
Además de estas piezas para Caterpillar, estas mismas fuentes han avanzado que Los Corrales de Buelna también están haciendo manguetas para Renault —antes ya se hacían—, después de que un proveedor haya tenido un problema en su fábrica de Francia. En principio, los pedidos se mantendrán, al menos, hasta finales de año.
Con todo ello, Nissan Cantabria cuenta con alrededor de 465 empleados fijos, a los que se juntan otros 38 temporales, un colectivo al que recientemente se han sumado cuatro más para responder a estas nuevas adjudicaciones.
No obstante, según los cálculos de la empresa, la fábrica acabó 2025 con una media de ocupación de la capacidad máxima del 52%, en línea con el 51% de 2024. Por último, la previsión es que ese ratio sea similar en 2026 (Nissan mide en ejercicios fiscales, que van del 1 de abril al 31 de marzo).
Este curso, asimismo, implicará negociar el nuevo convenio colectivo después de que el anterior, que solo ha estado vigente 12 meses, caducara el 31 de marzo. De hecho, estaba previsto que ayer 11 de mayo se constituyera la mesa negociadora.

