Hace tan solo dos años que el Grupo Renault prometió lanzar un vehículo eléctrico por debajo de los 20.000 euros antes de ayudas públicas con el que motivar a la demanda a inclinarse por este tipo de propulsión, así como hacer frente a la creciente competencia china. Tal y como previeron, ya que el compromiso fue lanzarlo en «2026-2027 a más tardar», ya está a la venta el nuevo Twingo E-Tech eléctrico, un coche con un planteamiento claramente urbano que recupera parte del espíritu práctico que hizo popular al modelo original de 1992. Y es que la empresa redujo el tiempo de desarrollo a apenas 100 semanas gracias a una estructura compartida entre Francia y China: parte de la ingeniería se realizó en Shanghái y la producción tiene lugar en Novo Mesto, Eslovenia.
De este modo, la francesa apuesta por una fórmula que hoy en día escasea: un coche compacto, ligero y pensado para moverse en ciudad sin disparar el precio.
Diseño nostálgico
En diseño, el nuevo Twingo, que mide 3,79 metros, recurre a la nostalgia, sin caer en una reinterpretación completa. Conserva la silueta monovolumen, las formas redondeadas y algunos guiños visuales del original, como los faros redondos que recuerdan a la «mirada frontal» o ciertos detalles interiores como el botón rojo de las luces de emergencia del centro del salpicadero.

Sin embargo, incorpora una arquitectura más moderna, con una batalla larga y ruedas situadas en los extremos de la carrocería (distancia entre ejes de 2,49 metros) para agrandar el espacio interior. Asimismo, destaca su modularidad. Los asientos traseros son independientes y deslizantes; el maletero puede variar según la posición de las plazas posteriores y el respaldo del puesto delantero también puede abatirse en algunas versiones para transportar objetos largos.
Hasta 263 kilómetros WLTP
El nuevo modelo utiliza una batería LFP de 27,5 kWh y un motor de 82 CV. Sobre el papel, la autonomía homologada alcanza hasta 263 kilómetros WLTP, una cifra alejada de la carrera de grandes pilas que domina parte del mercado eléctrico actual, aunque pensada para el uso urbano y la contención del coste y el peso (1.200 kilos). Y es que, de acuerdo con cálculos de Renault, el conductor medio de este tipo de vehículo recorre alrededor de 35 kilómetros diarios, de modo que el coche podría necesitar solo una o dos recargas semanales en condiciones normales de uso, ya que homologa un consumo de 12,2 kWh/100 km.

De serie incorpora carga en corriente alterna de 6,6 kW, con la que puede pasar del 10% al 100% en 4 horas y 5 minutos mediante wallbox, pero opcionalmente puede equipar un sistema de carga de 11 kW en corriente alterna y hasta 50 kW en corriente continua, que permite recargar del 10% al 80% en unos 30 minutos.
En el apartado tecnológico, Renault lleva al segmento A elementos que hasta hace poco estaban reservados a gamas superiores como, por ejemplo, el sistema multimedia openR link con Google integrado, la función One Pedal o las ayudas avanzadas al aparcamiento.

