Semanas después de que Metal Group encaminara su actividad hacia un nuevo concurso de acreedores y el cierre definitivo de sus plantas de Abadiño (Bizkaia) y Legutio (Álava), parte de la plantilla busca ahora una vía alternativa para salvar al menos una parte del negocio industrial.
La compañía quedó abocada a la liquidación tras perder al Grupo VW como principal cliente —que concentraba prácticamente el 100% de los pedidos en Abadiño y más del 70% en Legutio—, al optar el fabricante alemán por un proveedor chino. El fracaso de las negociaciones para un ERE que contemplaba la salida de unos 140 trabajadores —se rompieron el 15 de enero— y el impago de nóminas precipitaron la solicitud de concurso en Álava, comenzando el proceso el 19 de enero.
En este contexto, medio centenar de empleados ha impulsado…
CONTENIDO EXCLUSIVO PARA SUSCRIPTORES
Accede al artículo completo adquiriendo la edición digital de La Tribuna de Automoción o suscríbete al periódico durante un año para tener acceso a todos los contenidos. Si ya eres suscriptor, utiliza tus claves para disfrutar de la mejor información del sector.

