El CEO del Grupo Volkswagen, Oliver Blume, anunció en la presentación de los resultados financieros anuales del 10 de marzo que el conglomerado alemán ha visto caer sus beneficios en 2025 a casi la mitad respecto al curso previo, reportando unas ganancias de 6.904 millones de euros, lo que supone un descenso del 44,3% respecto a 2024. El EBIT también decreció un 53,5%, hasta los 8.688 millones, con el margen sobre ventas situándose en el 2,8%, frente al 5,9% del año previo. Por otro lado, el Ebitda alcanzó los 9.307 millones, disminuyendo en un 44,6%, mientras que el margen sobre este indicador se quedó en el 2,9% (5,2% en 2024). Sin embargo, su facturación se mantuvo estable, totalizando 321.913 millones, decreciendo un 0,8%. Una cifra muy cercana el breakeven. Aun así, la compañía prevé un ligero crecimiento de entre el 0% y el 3% para 2026, así como un margen de entre un 4% y un 5,5%.
El grupo entregó 8,98 millones de vehículos en todo el mundo en 2025, un 0,5% menos que en el curso fiscal anterior. La región donde más creció fue en Sudamérica, donde vendió 596.352 unidades, incrementando sus traspasos en un 13,8%. Le sigue Europa —incluye otros mercados, como Turquía o Sudáfrica—, con una alza del 5,1% tras 4,2 millones de ventas. En cambio, sufrió un importante retroceso en Norteamérica, debido a las cargas arancelarias, registrando 880.634 entregas y un descenso del 8,5%. Asimismo, vio caer sus números en Asia, decreciendo en un 6,5% tras 3 millones de compras. Estos malos resultados se sustentan en la caída de actividad en China, alcanzando únicamente 2,7 millones, un 6,5% menos que en 2024.
Para recortar costes, ya estaba previsto «eliminar...
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