Tal y como estaba previsto, el Grupo Renault ha presentado su nuevo plan estratégico, futuREady, que sustituirá a la estrategia Renaulution ideada por su antiguo CEO, Luca de Meo, para entrar en una nueva etapa más global bajo el mando de François Provost y adaptarse mejor a las necesidades del mercado.
Para ello, la empresa pone el foco en una nueva ofensiva de producto, ya que contempla el lanzamiento de 36 nuevos modelos hasta 2030: 22 de ellos en Europa, de los cuales 16 serán eléctricos, y 14 destinados a mercados internacionales.
Con el conjunto del plan, Renault tratará de alcanzar a medio plazo un margen operativo de entre el 5% y el 7% y un flujo de caja libre anual de al menos 1.500 millones de euros. En sus últimos resultados de 2025, a pesar del aumento de las ventas, presentó pérdidas netas por valor de 10.900 millones a causa de su participación en Nissan.
Nuevos lanzamientos
La mayor parte de los nuevos coches europeos (12, en concreto) nacerán bajo la marca Renault, la cual también realizará una ampliación de su oferta eléctrica mediante una nueva plataforma dedicada a este tipo de propulsión. Además la firma intensificará su presencia fuera de Europa, donde prevé introducir nuevos modelos y aumentar su volumen de ventas. De este modo, en conjunto, la empresa francesa busca vender más de dos millones de vehículos al año con la marca del rombo en 2030, aproximadamente la mitad fuera de Europa.
Por su parte, Dacia continuará con su posicionamiento basado en precios competitivos, aunque con una mayor electrificación de su gama, puesto que tratará de que dos tercios de sus ventas en 2030 correspondan a vehículos electrificados, además de ampliar su presencia en el segmento C del mercado.
En el caso de Alpine, el plan contempla el desarrollo de nuevos deportivos eléctricos, incluida la próxima generación del A110, así como versiones más exclusivas.
Reducción de costes y eficiencia operativa
El plan futuREady también incluye objetivos de reducción de costes, como en el caso de la producción, campo en el que buscará bajar un 20% los costes industriales, en parte mediante el uso de inteligencia artificial, digitalización de procesos y la incorporación de 350 robots humanoides para tareas pesadas o repetitivas. Además, la empresa pretende reducir en un 25% el consumo energético de sus fábricas.
La compañía también planea disminuir el número de componentes de sus vehículos (hasta un 30% menos por modelo) y mejorar la gestión de la cadena de suministro con sistemas digitales capaces de supervisar en tiempo real los flujos logísticos.
En términos financieros, el grupo pretende reducir los costes variables por vehículo en unos 400 euros al año de media y mantener bajo control los gastos fijos. Las inversiones en investigación, desarrollo y capital se mantendrán por debajo del 8% de los ingresos del grupo.
Una nueva plataforma
El conglomerado francés desarrollará una nueva plataforma eléctrica denominada RGEV Medium 2.0, destinada a modelos de los segmentos C y D. Esta arquitectura incorporará sistemas de 800 voltios y permitirá cargas ultrarrápidas (potencialmente en unos 10 minutos) hacia el final de la década. Esta sería la base sobre la que se adjudicarían, en caso de que haya un acuerdo de convenio, dos nuevos VE a la factoría de Palencia: la nueva generación del Scenic E-Tech eléctrico y un relevo para el Rafale, como adelantó en primicia este periódico.
Según la de Provost, los vehículos basados en esta plataforma podrían alcanzar hasta 750 kilómetros de autonomía en ciclo WLTP en su versión eléctrica y hasta 1.400 kilómetros con extensor. El sistema también integrará un software centralizado que permitirá actualizar el 90% de las funciones del vehículo de forma remota.
Los vehículos de los segmentos A-B se mantendrán en 400 voltios, con un tiempo de carga de 20 minutos en 2030.
Asimismo, planea desarrollar un motor de 275 CV de tercera generación sin tierras raras, con una eficiencia del 93% en autopista y un 25% más de potencia, desarrollado y fabricado internamente, que estará disponible en versiones con tracción delantera y trasera.
La compañía continuará, a su vez, desarrollando su tecnología híbrida E-Tech, que seguirá disponible en Europa más allá de 2030 y se expandirá a mercados internacionales.
Siguen las alianzas industriales
La francesa ha mantenido a lo largo de su historia diferentes alianzas con otros fabricantes y el futuro pasa por seguir cooperando. Por ello, tiene previsto producir más de 300.000 vehículos al año para otras marcas antes de 2030, entre ellas Nissan, Mitsubishi, Volvo y Ford.
Del mismo modo, en el ámbito geográfico, la compañía identifica India, Sudamérica y Corea del Sur como mercados en los que se centrará en busca de su crecimiento internacional.
Cambios en la experiencia del cliente
Finalmente, Renault también pretende mejorar la experiencia a lo largo de todo el ciclo de vida del vehículo (incluyendo financiación, servicios posventa y mercado de ocasión) con la meta de alcanzar una tasa de fidelidad del 80% en un periodo de diez años.
En paralelo, el grupo planea digitalizar parte de su red comercial mediante un sistema denominado «software-defined retail», que integrará procesos comerciales digitalizados y el gemelo digital de los vehículos para mejorar la eficiencia de las ventas.















































