jueves, 18 de diciembre de 2025 - 2:34:05
La Tribuna de Automoción
Portada » Noticias » Bruselas flexibiliza la prohibición de los térmicos en 2035 y permitirá compensar un 10% de emisiones
Internacional

Bruselas flexibiliza la prohibición de los térmicos en 2035 y permitirá compensar un 10% de emisiones

La Comisión Europea presenta su hoja de ruta para el automóvil en la que incluye una flexibilización del objetivo de 2035, que será del 90% de emisiones, mientras que el 10% restante podrá compensarse. Bruselas analizará, en 2035 y cada cinco años, la efectividad de la regulación.

La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.
La presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.

Tras retrasar su anuncio una semana y con negociaciones hasta el último momento, la Comisión Europea ha hecho pública finalmente la primera parte de su paquete de medidas para la automoción, entre las que destaca la revisión de su política climática, al revertir la prohibición de la venta de nuevos coches con motor de combustión a partir de 2035.

En concreto, en 2035 tendría que haber un recorte del porcentaje de emisiones del 90% sobre el nivel de 2021, tal y como había adelantado el presidente del Partido Popular Europeo (mayoritario dentro del Parlamento Europeo), Manfred Weber. Sin embargo, ese 10% restante deberá compensarse con otras medidas ecológicas; en concreto, hasta un 3% podrá cubrirse con créditos derivados del uso de biocombustibles y e-fuels, mientras que hasta un 7% podrá absorberse con el uso de acero bajo en carbono de la UE.

Así, se modificaría la normativa aprobada en 2023, que exigía que todos los coches y furgonetas nuevos vendidos en los 27 países del bloque fueran libres de emisiones de CO₂ a partir de dicha fecha.

La decisión supone el mayor retroceso de la UE en materia medioambiental de los últimos cinco años y llega tras una intensa presión de Alemania, Italia y de otros fabricantes europeos, así como en contra de las posiciones de Francia y España, las cuales se habían mostrado a favor de conservar el objetivo. No obstante, Bruselas analizará, en 2035 y cada cinco años, la efectividad de la regulación para ver si está alineada con la neutralidad climática marcada para 2050.

Junto con la revisión de la prohibición, la Comisión presentó otras iniciativas que incluyen, hasta 2035, una nueva categoría regulatoria para pequeños vehículos eléctricos (M1E) de hasta 4,2 m de longitud, que tendrán ventajas fiscales —contando como 1,3 vehículos en lugar de uno—, y que generarían créditos adicionales para cumplir los objetivos de CO2 (además tendrán congelada su normativa aplicable 10 años), un sistema de banking and borrowing para flexibilizar los requisitos de emisiones desde 2030 hasta 2032, y la relajación de los objetivos para las furgonetas eléctricas, reduciendo los requisitos para una reducción del 50% de las emisiones de carbono para 2030 hasta un 40%.

También se anunció el Battery Booster, dotado con 1.800 millones de euros, de los cuales 1.500 millones se canalizarán en forma de préstamos sin intereses para fabricantes europeos de celdas, y con una serie de cambios regulatorios para reducir cargas administrativas y costes de cumplimiento que permitirán ahorrar unos 706 millones de euros al año.

Reacciones del sector

La gran mayoría de los fabricantes habían pedido reconsiderar los objetivos, puesto que, aunque están produciendo vehículos eléctricos, la demanda no ha crecido al ritmo esperado debido a los elevados precios de este tipo de tecnología y a una infraestructura de recarga aún insuficiente, entre otros factores. Asimismo, tenían que hacer frente al aumento de la competencia, la cual solo ha sido parcialmente aliviada por los aranceles impuestos por la UE a los VE fabricados en China.

En este contexto, varios empresas habían solicitado un enfoque multitecnológico que permitiera seguir vendiendo motores de combustión junto con híbridos enchufables, eléctricos con extensores de autonomía y combustibles considerados neutros en CO₂, como biocombustibles avanzados y e-combustibles. De hecho, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ya se mostró abierta tras su reelección a incluir este tipo de energía en la normativa.

Sin embargo, el sector de los VE y los grupos medioambientales se muestran preocupados, ya que consideran que podría frenar inversiones y retrasar aún más a Europa frente a China en la carrera por el liderazgo eléctrico. También, organizaciones ecologistas insisten en que los biocombustibles son limitados, costosos y no verdaderamente neutros en carbono, y reclaman mantener el objetivo original.

Nuevas medidas en enero

A pesar de que estaba previsto que se conociera el contenido completo el pasado 10 de diciembre, la falta de acuerdo provocó que se pospusiera. Asimismo, a finales de enero podrían comunicarse nuevas acciones como la imposición de un arancel fronterizo sobre las emisiones de CO2 de bienes importados (incluyendo acero, aluminio y cemento) o requisitos para priorizar productos fabricados localmente.

2 comentarios

Luca 16/12/2025 at 9:01 pm

Pedro Sanchez ha hecho una vez mas el ridiculo, como siempre no le han hecho ni caso.
Hasta que no se vaya vamos a ser la cenicienta de la Union Europea.
El sentido comun ha prevalecido.

Responder
Alf 17/12/2025 at 4:48 pm

Hay que reducir emisiones con tecnología y conocimiento y no con demagogias y poses.

Europa debe defender su industria frente a China y USA que siguen contaminando sin control igual que India y llevando a Europa a la ruina y a vivir de freír a impuestos a sus ciudadanos para pagar a tanto político burócrata.

Responder

Comparte tu opinión

* Acepto la política de protección de datos.
Los comentarios deben ser aprobados antes de publicarse.