Mientras la Comisión Europea ultima el nuevo paquete de acciones que dedicará al sector de la automoción, el pasado 26 de noviembre, el vicepresidente encargado de Estrategia Industrial, Stéphane Séjourné, acudió a una cumbre sobre la industria automovilística en Stuttgart, Alemania, durante la que dio pinceladas de lo que podría anunciar próximamente la UE. En concreto, aseguró que es necesario «adaptar el camino» hacia la transición energética, introduciendo flexibilidades en la regulación.
En este sentido, señaló que, «dado el contexto internacional, podrían permitirse varias tecnologías después de 2035» para ofrecer «una perspectiva clara a los consumidores que esperan cambios de vehículo en ciertos segmentos». Y añadió: «Europa está lista para activar todas las palancas para que la industria automovilística europea tenga éxito».
Por su parte, el canciller alemán, Friedrich Merz, anunció que enviará una carta a Bruselas para solicitar que el bloque mantenga abiertas diversas opciones tecnológicas. «Se trata, sobre todo, de lograr una buena compatibilidad entre la competitividad y las exigencias que imponemos en materia de protección climática», afirmó.
Según explicó, tanto los conservadores como los socialdemócratas —socios en el Ejecutivo— defienden que la Unión Europea permita la comercialización de híbridos enchufables, vehículos eléctricos con extensor de autonomía y automóviles de combustión altamente eficientes.
Desde Italia...
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