El presidente y CEO de Hyundai España, Polo Satrústegui, ha declarado que la marca pretende «tener menos concesionarios y más grandes, pero para Hyundai», como parte de su plan FBB (fewer-bigger-better). «Concesionarios Hyundai más grandes, no más grandes con otras marcas», puntualiza.
De esta manera, ha expuesto que se consigue tener «una relación de socios, porque los objetivos de ambos son los mismos». Estas palabras se dieron durante la mesa redonda de fabricantes y distribuidores, celebrada en el I Foro de Automoción de La Tribuna de Automoción, donde compartió debate con el presidente de Ganvam, Jaime Barea; el director general de Seat y Cupra España, Mikel Palomera; y el CEO Retail de Domingo Alonso Group, Manuel Sánchez.
Por otro lado, Palomera destacó que el trato con la red se tiene que realizar «desde un principio de equidad». «Si priorizas una serie de grupos sobre otros, estás muerto», añadió. Aun así, admitió que este «es un fenómeno que se está produciendo» relativo a la unión empresarial.
A su vez, Barea señaló que en España «está habiendo una concentración» en los últimos años, con el surgimiento de «grupos regionales» importantes, aunque aún no ha llegado la «penetración de los grandes conglomerados de distribución europeos».
Por su parte, Sánchez afirmó que «10 grupos manejan más del 35% del mercado español, pero no quiere decir que te dé una ventaja competitiva, porque cada marca tiene una estructura y una forma de entender el negocio». Sin embargo, admitió que, frente a un modelo monomarca, permite tener «unos servicios centrales mucho más ágiles». Aun así, declaró que, «dentro de los grupos, se debe tratar a cada marca diferente, porque cada una tiene una identidad».
Posible bajada de precios
Cuestionado por una posible bajada de precios de los coches en el futuro para recuperar ventas en Europa, Satrústegui indicó que «lo que ha encarecido los vehículos es toda la parte regulatoria, porque ahí están las rentabilidades». Además, añadió que no cree que «se vaya a volver a los que había antes, pero en las nuevas tecnologías bajarán un poco porque habrá economía de escala».
Barea explicó que «los nuevos entrantes [en referencia a los chinos] y el segmento de entre los 15.000 y 25.000 euros harán una movilidad más asequible y que rompamos ese gap de precio y renta per cápita del ciudadano». En este sentido, Sánchez señaló que «estamos viviendo una subida» en todos los sectores, lo que hace muy difícil que volvamos a los valores de «hace cino años», aunque «en el caso de la automoción» el fuerte repunte tiene su origen en el «marco regulatorio», sentenció.

