los Estados Unidos, Donald Trump, anunció el fin de todas las ayudas a la compra de vehículos eléctricos a partir del 30 de septiembre. No obstante, los clientes seguirán teniendo derecho a solicitar la deducción fiscal por cero emisiones después de ese plazo, siempre y cuando hayan firmado un contrato antes de que expire esa fecha, según las directrices publicadas por el Servicio de Impuestos Internos (IRS). De esta forma, se aclara un punto de confusión para la industria automotriz estadounidense, dado que al principio este se aplicaba originalmente a los VE «puestos en servicio».
Desde que se anunció el fin de estos incentivos, las ventas no han parado de crecer, debido a que los usuarios se están dando prisa a la hora de adquirir automóviles antes de que llegue octubre, con un aumento muy significativo en julio y agosto, según datos de Cox Automotive. En el primer mes, se registró una subida interanual del 19,7% y un 26,4% más que en junio, hasta alcanzar las 130.082 unidades.
Por su parte, en el segundo se llegó hasta las 146.332, lo que significó un incrementó del 12,49% respecto al séptimo mes del año. Asimismo, todo apunta a que en septiembre se superarán estas cifras. Este aumento de las operaciones ha hecho que varios especialistas del mercado insinuaran que es un mal momento para la retirada de estas ayudas, dado que están retrasando la caída del sector de la automoción en EEUU, el cual ya está muy tocado tras el anuncio de los aranceles.
Canadá abandona su objetibo original de ventas de VE
Un ejemplo de este avance es General Motors, que consiguió transacciones récord en agosto, con más de 21.000 entregas de vehículos eléctricos en sus cuatro marcas principales. Sin embargo, la insignia recortó la producción de esta motorización en la planta de Spring Hill, Tennessee.
Sin embargo, Estados Unidos no es el único país que ha dado un volantazo en su estrategia de electrificación, puesto que el primer ministro canadiense, Mark Carney, aprobó el pasado 5 de septiembre una revisión de 60 días del programa federal de VE y abandonó el objetivo original de ventas de vehículos con cero emisiones del 20% de Ottawa para 2026 en medio de la reacción de la industria. Carney afirmó que renunciar a estas metas aliviará financieramente a los fabricantes, que se están viendo sometidos a una presión cada vez mayor por las tasas estadounidenses.
Un 15% para los coches japoneses
Respecto a las tarifas implementadas a los distintos países del mundo, el mandatario americano firmó una orden para aplicar aranceles retroactivos más bajos a las importaciones de vehículos japoneses y a otros productos, pasando de un 27,5% al 15%. Esta medida produce un cierto alivio a la economía nipona. La formalización del acuerdo entre Estados Unidos y un aliado asiático clave se produce después de meses de negociaciones, reduce la incertidumbre que afecta al enorme sector automovilístico insular desde el anuncio de julio y confirma un pacto por...
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