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La industria de automoción sufre un impacto de cerca de 20 millones de euros por la crisis de la estiba

Pablo M. Ballesteros / Ignacio Anasagasti / Madrid

El conflicto laboral en los puertos españoles, relacionado con la actividad de la estiba, ha supuesto un impacto para la industria de automoción de entre 15 y 20 millones de euros desde que se activase a comienzos de febrero, cuando el Ministerio de Fomento comunicó su intención de aprobar un real decreto ley de reforma del sector para cumplir con una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE de diciembre de 2014, según han informado a La Tribuna de Automoción fuentes de la Asociación Española de Fabricantes de Vehículos (Anfac).

Puerto 625
Campa de coches en Vigo

Pablo M. Ballesteros / Ignacio Anasagasti / Madrid

El conflicto laboral en los puertos españoles, relacionado con la actividad de la estiba, ha supuesto un impacto para la industria de automoción de entre 15 y 20 millones de euros desde que se activase a comienzos de febrero, cuando el Ministerio de Fomento comunicó su intención de aprobar un real decreto ley de reforma del sector para cumplir con una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE de diciembre de 2014, según han informado a La Tribuna de Automoción fuentes de la Asociación Española de Fabricantes de Vehículos (Anfac).

Estas mismas fuentes explican que el problema no han sido tanto las huelgas convocadas legalmente, en las que los constructores han podido reorganizar su operativa logística, sino la reducción "encubierta" de actividad en los puertos que ha existido en diferentes momentos de los últimos meses. Para evitar consecuencias de los paros, los productores han adelantado exportaciones de vehículos, han redirigido tráficos marítimos a otros puertos de Portugal y Francia e, incluso, han tenido que recurrir, en algún caso, a la recepción de componentes por avión.

Desde la patronal se comenta que el impacto económico sobre el sector se ha podido reducir en cierto sentido, gracias al hecho de que con los servicios mínimos fijados se han podido suministrar vehículos para las empresas de rent a car.

La industria de automoción, por otro lado, se muestra contrariada con la evolución que ha experimentado la crisis en el plano legislativo. Así, el Gobierno en el segundo real decreto ley que aprobó en Consejo de Ministros, el 12 de mayo —fue refrendado por el Congreso el 18 de mayo—, introdujo en la redacción que el colectivo de estibadores se encargará de la manipulación de los vehículos en los puertos. Según fuentes de Anfac, desde 2010, la actividad portuaria de la automoción podía contratarse con operadores privados, algo que sucede, por ejemplo, en Santander.

A partir de la nueva normativa, que está pendiente de ser desarrollada vía reglamento, los fabricantes no podrán recurrir a entidades externas, lo que suponía una ventaja competitiva para el sector al permitir una "mayor flexibilidad" y unos menores costes.

Un respiro en el conflicto

Los sindicatos, comandados por la Coordinadora Estatal de Trabajadores del Mar, desconvocaron, la semana pasada, el paro parcial de 24 horas del viernes 23 de junio (horas impares) y el de este lunes de 48 horas (horas impares), tras una propuesta de reunión del presidente de la Asociación de Empresas Estibadoras Portuarias de Barcelona, Javier Vidal, prevista para este miércoles.

En dicho encuentro, se espera que los grupos sindicales se sienten con la patronal estatal Anesco, que podría asumir otro enfoque negociador después de que abandonaran la organización Bergé, Ership y Algeposa, que se han mostrado contrarias a firmar los acuerdos que están ofreciendo los representantes de los trabajadores a cada uno de los operadores a título individual y que han producido la desactivación temporal del conflicto en la mayoría de los puertos.

 

 

 

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