Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y Canadá para la renovación del T-MEC se han roto, dejando en suspenso un principio de acuerdo que contemplaba una rebaja de los aranceles sobre vehículos, además de otros productos. La ruptura se produce coincidiendo con la entrada en vigor, el 22 de agosto, de nuevos gravámenes estadounidenses del 50% sobre gran cantidad de bienes canadienses, por un valor aproximado de 20.000 millones de dólares —17.150 millones de euros—. Además, Trump ha amenazado a Ottawa con nuevas tasas del 50% a la automoción «a partir del 1 de enero de 2027».
Como respuesta, Canadá activará el 8 de septiembre nuevos aranceles. Las tasas, del 15%, 25% y 50%, afectarán a cerca de 700 productos y se aplicarán de forma equivalente a los gravámenes estadounidenses. Según el primer ministro canadiense, Mark Carney, las diferencias se concentraron en dos cuestiones: el alcance de la rebaja de los aranceles para los vehículos y el tratamiento de los componentes fabricados en Canadá y México.
El borrador de acuerdo que se negociaba contemplaba reducir hasta el 15% las tarifas estadounidenses sobre los...

