El responsable global de Crecimiento del Grupo Renault y CEO de la marca Renault, Fabrice Cambolive, ha declarado que el constructor está «trabajando» para lanzar versiones eléctricas de los Captur y Symbioz fabricados en Valladolid, un proyecto que verá la luz «a comienzos de la próxima década», siendo «los últimos coches» cero emisiones que desplegará la enseña del rombo «hasta 2035» dentro de la estrategia futuREady.
En una mesa redonda en el Salón del Automóvil de París, a preguntas de La Tribuna de Automoción sobre los planes de electrificar los dos todocaminos ensamblados en la factoría vallisoletana, ha explicado que la planificación es «afrontar la renovación del segmento B-SUV [el de Captur y Symbioz]» aplicando el aprendizaje obtenido «con el segmento B», de modo que «la receta ganadora» consistirá en «manejar al mismo tiempo dos patas, una híbrida y otra eléctrica». «No comunicaré los detalles, porque llegará después de 2030 y es pronto para hablar de ello», apostilló.
No obstante, Cambolive sí que apuntó que el planteamiento será, por un lado, renovar la plataforma actual —CMP-B—. «Veremos a qué nivel y a qué precio pero centrándonos en la tecnología híbrida», aseguró. En este sentido, estaría hablando del restyling long life que el Grupo Renault ha adjudicado a la planta de Valladolid en el quinto plan industrial, que, de acuerdo con fuentes del sector, se industrializará en 2029.
Después de Renault Palencia con tres eléctricos, el turno de Valladolid
Por otro lado, la gran novedad a futuro, lo que aseguraría el futuro a largo plazo del centro castellanoleonés, será la producción de las variantes eléctricas, que se desplegarán, insistió, «más allá de 2030».
«Es el corazón de nuestra siguiente revolución» de electrificación, enfatizó Cambolive, quien, al comienzo de su exposición tras la pregunta de este periódico, comentó que la nueva ofensiva de electromovilidad de Renault, iniciada «hace cuatro o cinco años», arrancó «renovando el segmento B con una estrategia de plataformas eléctricas dedicadas y con modelos hermanos térmicos e híbridos», como aconteció con los R5 y R4 y los Captur y Clio, respectivamente.
«El segundo paso» se ha dado con el A, con Twingo, y «ahora estamos entrando en una nueva fase con los comerciales, con Trafic E-Tech eléctrico. «Después habrá otro paso con la renovación del C —será a partir de 2028—, y eso es por lo hemos anunciado la inversión en España» de 600 millones de euros, dirigida en gran parte a la fábrica de Palencia. En esta instalación, bajo la plataforma RGEV medium 2.0 se montarán los cero emisiones de los nuevos Rafale, Scenic y Mitsubishi Eclipse Cross, tal y como anunció en primicia La Tribuna de Automoción el pasado julio.
Posteriormente, y como colofón a la ofensiva de producto de la compañía, el directivo remachó, como se ha mencionado, que «nos estamos moviendo para afrontar la renovación del segmento B-SUV» integrado por los Captur y Symbioz de Valladolid.
La advertencia de Provost para dar el sí a los eléctricos de Renault Valladolid
Considerando que en el horizonte el consorcio galo tiene entre sus planes el lanzamiento de las variantes eléctricas de los dos todocaminos de Valladolid, y que está trabajando para hacerlos realidad, el CEO del Grupo Renault, François Provost, no obstante, ha advertido, en una mesa redonda el 9 de octubre en la antesala del Salón de París, que para que la empresa tome la decisión es clave que el Gobierno español apueste de verdad por la producción nacional y deje de incentivar en mayor medida tecnologías como la híbrida enchufable importada desde Asia, frente a modelos made in Spain.
A raíz de esta desventaja competitiva, indicó que la factoría española está viendo penalizada su producción en un 20% en estos momentos.

