A pesar de que es «una reducción de las tarifas muy importante» la industria considera que el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre India y la Unión Europea «no va a tener un impacto directo a muy corto plazo» como sí sucedió con China, puesto que se trata de una bajada escalonada que tardará varios años en completarse, según dijeron fuentes del sector ubicadas en el país asiático a La Tribuna de Automoción.
Asimismo, señalan que los coches fabricados en India tendrían la capacidad de convertirse en vehículos competitivos en todo el mundo por su nivel de equipación y su precio económico —debido al menor coste de la mano de obra junto al hecho de que hay múltiples proveedores—; pero, sin embargo, a nivel homologación, «a día de hoy, no están preparados para venderse en Europa» tanto en el aspecto de las emisiones como en el de la seguridad.
Por tanto, acelerar la exportación a un volumen significativo desde India hasta Europa «tardará bastantes años y requerirá de un desarrollo específico». Actualmente, las marcas fuertes en India exportan al resto del mundo, pero generalmente a África, al Medio Oriente y a México, como es el caso de Nissan, Toyota o Suzuki.
En cuanto a la importación, «probablemente habrá un poquito más de movimiento», pero en concreto sobre los modelos premium como Mercedes, BMW o Audi.
India, posible potencia en exportación de componentes de vehículos
En el medio plazo, la industria podría observar un impacto «bastante importante» en los componentes. «En India hay muchos proveedores cada vez de mejor nivel y cuando estas tarifas para la exportación empiecen a bajar sí que es probable que empecemos a ver proveedores indios exportando piezas a Europa», explicaron las fuentes. Y es que en este tipo de productos hay menos requisitos de homologaciones.
Una posición similar adoptó el consultor regional de JATO, Nikhil Bhardwaj, explicando que el acuerdo «se centra menos en la aritmética arancelaria y más en el posicionamiento estratégico», y que «el verdadero impacto se verá en la confianza de la inversión, la profundización tecnológica y la competitividad del ecosistema a largo plazo».
También el director general de Renault India, Venkatram Mamillapalle, comparte esta visión, explicando a los medios que todos los fabricantes de equipos (OEM), ya sea de vehículos de alta gama o de consumo masivo, se beneficiarán.
Posible exportador de vehículos de combustión
Por otra parte, en Europa se continúa el camino hacia la movilidad sostenible a través de la electrificación, pero en India se seguirán fabricando coches de combustión (gasolina o incluso diésel) durante un periodo largo, de manera que otro nicho de mercado a un plazo más extenso serán las tecnologías térmicas, en base a que en el Viejo Continente «no se fabricarán durante mucho más tiempo» por las normativas climáticas, aunque también dependerá de sus posibles variaciones.
Esto mismo explicó el CEO de la marca Renault, Fabrice Cambolive, quien se encontraba en India para presentar el nuevo Duster y dijo a medios internacionales: «es una posibilidad (utilizar India como centro de producción de vehículos con motor de combustión interna para Europa)».
La apuesta de Renault por India, reforzada
Asimismo, el directivo comentó que este tratado podría fortalecer significativamente su estrategia de fabricación y exportación en India, posicionando su planta de Chennai como un centro global para vehículos y componentes automotrices: «con nuestra sólida base europea y la creciente presencia en India, estamos bien posicionados para beneficiarnos».
Actualmente, el fabricante francés cuenta con una cuota de mercado de menos del 1% en el país asiático, aunque aspira a volver a alcanzar entre el 3% y el 5%. Cambolive señaló que, en el futuro, la tecnología híbrida, la conectividad avanzada, la ampliación de las opciones de motor y los combustibles alternativos, incluido el GNC, conformarán la columna vertebral de la cartera de Renault en India.
El Tratado de Libre Comercio
La UE e India iniciaron negociaciones en 2007, que se retomaron en 2022, y que finalmente han llegado a buen puerto recientemente, poniendo fin al proteccionismo indio. El acuerdo fue anunciado tras la 16ª cumbre UE-India en Nueva Delhi, en la que participaron el presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, junto al primer ministro de la India, Narendra Modi, y con él se aspira a que se «dupliquen las exportaciones de bienes de la UE a la India para 2032».
En concreto, el pacto contempla una reducción gradual de los aranceles a los vehículos importados desde la UE, que pasarán del 110% actual al 10% en un plazo de cinco años, aunque con cuotas anuales y algunas exclusiones.
Respecto a los coches, la rebaja arancelaria a los europeos se aplicará dentro de un contingente máximo de 250.000 vehículos al año, que se dividirán en función del precio.
Los aranceles al VE
En el caso de los VE, las reducciones arancelarias no comenzarán hasta el quinto año de aplicación del acuerdo. En contraste, el acuerdo sí elimina completamente los aranceles a la mayoría de las piezas y componentes de automoción europeos en un plazo de entre cinco y diez años.
El acuerdo incluye también normas estrictas de origen, para evitar que productos de terceros países se beneficien indebidamente de los aranceles reducidos. Respecto a los automóviles indios, la UE eliminará los aranceles sobre la mayoría de los vehículos y componentes procedentes de la India, aunque mantendrá límites y salvaguardias por considerarlo un sector sensible.
Además, deberán cumplir íntegramente las normas europeas de seguridad, emisiones y homologación.

